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miércoles, 28 de marzo de 2018

Panquemao , Pan quemado, o Mona de Pascua


En  la comunidad valenciana tenemos una gran variedad de toñas, monas de pascua, panquemao o pan quemado.
En cada ciudad, incluso en cada pueblo se le añade algo distinto que las diferencia del resto y este es el caso del este PANQUEMAO típico de Valencia.

Tengo que agradecer a mi amiga Victoria Molero que me haya pasado la receta porque el resultado es increíble.

La miga esponjosa y muy suave.
El sabor con la ralladura de limón y naranja junto con el agua de azahar resulta delicioso.
Si a todo esto le añadimos que lo coronamos con un merengue pues ya me contaréis... es para  no parar hasta que acabemos con la última miga.

Este tipo de masas no suelen ser muy dulces porque normalmente se come mojada leche o con chocolate caliente pero si lo deseaís más dulce solo hay que añadir más azúcar a la masa.


Vais a ver que fácil resulta de elaborar, os dejo un paso a paso que no os quede ninguna duda.


INGREDIENTES:

  • 500 gramos de harina de fuerza.
  • 25 gramos de levadura de panadero.
  • 100 gramos de leche.
  • 100 gramos de azúcar.
  • 70 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
  • 4 huevos M
  • Ralladura de una naranja y de 1/2 limón.
  • Un chorrito de agua de azahar
  • Una pizca de sal.
Para la adornar:
  • Un huevo más una clara.
  • Una cucharada soperas de azúcar blanquilla para el merengue.
  • Dos cucharadas soperas de azúcar para  adornar el panquemao por encima
  • Una chispa de agua.



ELABORACIÓN:

Calentamos la leche un minuto en el microondas con la ralladura del limón y de la naranja, dejamos templar un poco para que coja sabor y no esté demasiado caliente para disolver la levadura.
Ha de estar la leche templada.


La disolvemos y agregamos el resto de ingredientes menos la manteca de cerdo.
Amasamos bien con  la mano o con las varillas de amasar de la batidora, la mía es muy básica como veís.
Cuando tengamos una masa homogenea añadimos la manteca a tozos y seguimos mezclando hasta que se  integre bien.


No soy de las que en el primer levado forman una bola perfecta, ni tampoco se puede mucho porque la masa es un poco pegajosa.
No  vayáis añadiendo harina a las manos para amasarla mejor, no queremos añadir nada más.
Tapamos y dejamos levar con un paño por encima durante dos horas en un lugar templado como el horno por ejemplo hasta que doble el tamaño o un poco más.



O también que es lo que yo suelo hacer: tapar el bol con un plástico o un film y meterlo en la nevera toda la noche, ahí tendrá un levado lento, de ocho horas por lo menos y veréis al día siguiente la sorpresa que os lleváis.

¿Que no podéis a las ocho horas y lo dejáis un día entero? Da igual, no pasa nada, la masa os va a esperar así de bien.


Ya la veis, ha levado estupendamente.
La sacamos y dejamos templar unos 20 minutos.


Mirando la masa al volcarla ya vemos lo esponjosa que nos va a quedar.
Ya no resulta pegajosa y nos va a ser muy fácil trabajarla, volver a amasar esta vez con las manos hasta formar una bola que partiremos en dos.
Una mona grande es mucho tiempo de horno y demasiado alta una vez que leve, yo os aconsejo partir la masa en dos y formar dos monas o panquemao.

Nos van a resultar dos unidades grandecitas una vez que leven, ya veréis.


Una vez formadas las ponemos sobre una bandeja de horno con papel de hornear.
Dejamos levar durante hora y media o dos horas en el horno apagado.

Si hace frío para que leven bien el truco es encender el horno a 50º durante unos minutos, apagarlo y  meterlas dentro con ese horno un poco calentito, esto hará que nos suban perfectamente.
Este truco lo hago con todas las masas, pan, bollería, brioche, etc..

Según mi amiga Vicki  cuando ha levado sacamos la bandeja, y le hacemos unos cortes en cruz con mucho cuidado para que no se nos bajen.
Ya sé que pensáis que van a bajar mucho y que es mejor hacer los cortes antes de levar, pero la verdad es que si lo hiciésemos así quedarían muy abiertas y no serían lo redonditas que tienen que ser.



Como se ve en la foto han desinchado un pelin,
Del huevo entero separamos la clara de la yema.
Batimos la yema con un tenedor y pincelamos las monas o panquemao para que les dé el color tostado.
Humedecemos  el azúcar con unas gotas de agua, no pasaros, mejor añadir si hace falta, el azúcar ha de poderse hacer montóncitos por eso solo se humedece ligeramente.
Repartimos ese azúcar por encima en montoncitos.



Con las dos claras de huevo hacemos el merengue añadiendo antes de que esté montado del todo el azúcar.
Se puede hacer también el merengue con la clara del huevo que nos ha sobrado de pintar las monas, es solo para formar un copete encima de cada una pero a mi me encanta el merengue por eso he puesto una más.


Repartimos por encima de la cruz el merengue, yo lo he hecho con dos cucharas pero queda más bonito con manga pastelera que yo no tengo.( se me ha olvidado comprar)


Ya están listas para meter al horno que tendremos precalentado a 220 grados, si, ya sé que es muy fuerte.
Os pongo como lo hace mi amiga y como lo he hecho yo.

4 minutuos a 220 grados, supongo que es para que le dé fuerza y suba lo  poco que ha bajado con el corte, que la verdad ya había subido mientras he pintado y he puesto el merengue.

Importante: He puesto la rejilla del horno arriba, casi tocando el grill y he puesto papel de horno para que no se me quemen, lo he quitado casi al final de la cocción para que dorase una chispa más.

Y ella luego lo baja a 200 grados durante ocho minutos y ya las tiene hechas, pero este no ha sido mi caso.
Ya sabéis que yo lo cuento todo.
A los ocho minutos estaban crudas por dentro, mi horno es del año la polca, no tiene aire y me quema un poco las bases y le cuesta coger calor por eso no os voy a dar un tiempo exacto.
yo una vez pasados los 8 minutos lo tuve que dejar  15-20 minutos  más a 180 grados para que se acabase de hacer y  no se me quemasen del todo.

Por suerte es una masa que nos deja ir abriendo el horno y pincharla con una brocheta de madera, así comprobamos si sale seca o todavía le queda más tiempo de horno.



Primero las saqué como veis, un poco dorado el merengue, ya estaban cocidas por dentro pero mi marido me dijo que le gustaba el merengue más cocido y las volví a meter más cerca del grill y sin el papel de horno de encima.
Dos o tres minutos más tarde ya estaba a su gusto.


Como veis  la miga es perfecta, si os pasáis un poco de horno no va a pasar nada, solo que saldrá un poquito más seco, pero cada horno es un mundo.

En cuanto al azúcar si os gusta más dulce solo hay que añadirle más, tened en cuenta que se suele comer o majado en leche o en chocolate.
A los niños se les suele dar un trozo con una onza de chocolate y eso le añade dulzor.




Ya sé que doy muchísimas explicaciones pero me gusta comentarlo todo y aún así seguro que hay alguien con alguna duda.
Dejadme un comentario y os contesto lo antes posible o me lo comentáis por facebook.

Espero que os haya gustado y si vosotros cambiáis algo y os sale de maravilla comentadlo también por favor.
Tengo el blog para compartir y para que todos aprendamos de todos.

Muchísimas gracias por pasaros por mi cocina.

martes, 20 de marzo de 2018

Baklava o baclava de almendra, dátiles y cítricos.


Este mes toca en DESAFÍO EN LA COCINA receta dulce de la mano de Rocío Salan.
Si no conocéis su blog se llama Chismes y cacharros y si lo visitáis os va a encantar.

El desafío dulce es elaborar un BACLAVA o BAKLAVA o BAKLAWA, ya que se puede escribir de las tres maneras.

Es un postre cuyo origen se encuentra en la antigua Mesopotámia  aunque se cree que fueron los asirios los que comenzaron haciendo capas de pan rellenas de frutos secos para las grandes ocasiones.
Gracias a ellos  ahora es un postre típico de cualquier país árabe, haciendo en cada uno de ellos ligeras variaciones en cuanto a los frutos secos que lleva, nueces, pistachos, almendras...un almíbar endulzado con miel y en algunos casos incluyen entre sus ingredientes el tahine  o tahini que no es más que una pasta hecha con sésamo y que se utiliza para muchas elaboraciones.
En Egipto lo encontramos en muchos de sus establecimientos, de ahí una de las pistas que nos mostró Rocío para que adivinásemos este postre, siendo junto al Loukoum dos de sus postres tradicionales.

¿Hay algo más mediterráneo que la almendra, los dátiles y los cítricos?
Esta es la base de mi receta que junto con un almíbar con cítricos y miel le da un sabor maravilloso.

Vamos a por ella.


INGREDIENTES :
  • Un paquete de hojas de masa filo, este tenía 10.
  • 100 gramos de mantequilla derretida.
INGREDIENTES RELLENO BACLAVA:
  • 250 gramos de almendra molida con grano grueso, también vale con grano fino.
  • 9-10 dátiles grandes deshuesados y picados.
  • 1 cucharada sopera de naranja confitada picada.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1/2 cucharadita de café de canela en polvo.
INGREDIENTES ALMÍBAR DE NARANJA:
  • Zumo de dos naranjas
  • Una cucharada sopera de miel.
  • Un chorrito de agua de azahar.
  • Ralladura de medio limón (optativo)
  • 1-2 cucharadas de azúcar (hay que ir probando hasta tener el dulzor que nos guste)

ELABORACIÓN:
Picamos los dátiles y la naranja confitada.
Mezclamos con el azúcar, la canela y la almendra molida.
Llevaremos cuidado porque al mezclarlo se nos hará bolas un poco pegajosas por los dátiles.
Pero poco a poco lo conseguimos, no preocuparos mucho, ya lo desmenuzaremos cuando lo repartamos sobre la masa filo.


Una vez tengamos la mezcla hecha pintamos el fondo del molde con mantequilla derretida.
Ponemos una hoja de masa filo y la pincelamos también.
Cada hoja debe ir pintada de mantequilla derretida.
El molde era de tamaño mediano y rectangular y he empleado las hojas en mitades, así he podido hacer muchas más capas.


Pondremos 4 ó 5 hojas una encima de otra siempre pintándolas con mantequilla derretida antes de poner la siguiente.
Esparcimos sobre la última hoja puesta una capa del relleno, cuidando de poner a poquitos pequeños pegotitos de los dátiles que como veréis se han quedado casi en una bola grande y poco pegajosa.











Volvemos a poner varias capas de pasta filo untadas cada una con mantequilla derretida.
No pasa nada si se nos rompe alguna como veis en la foto, se juntan y ya está el problema solucionado.


Siempre untadas con mantequilla como veis en la foto.


Y volvemos a esparcir otra capa de relleno hasta acabarlo, que quede bien uniforme.

Solo nos queda poner la última tanda de hojas de masa filo siempre pintadas con la mantequilla.
Esta última capa con un cuchillo bien afilado la cortaremos en porciones, en mi caso cuadradas.
Cortando en lineas horizontales y luego verticales intentando que queden cuadrados lo más perfectos posibles cosa que no es mi caso porque siempre me desvío.



Es el momento de meterlo en el horno a 200º -190º .
El tiempo nos lo dirá el propio pastel, en cuanto veamos que la capa de arriba está dorada a nuestro gusto es el momento de sacarlo.



Mientras se dora o antes de empezar con el baclava haremos el almíbar.
Tan sencillo como poner en un cazo el zumo de naranja, el agua de azahar, la cáscara de limón rallado, la miel y si nos gusta más dulce un poco de azúcar hasta que quede a nuestro gusto, pero recordar que la mezcla del relleno ya está dulce, tampoco queremos que sea algo empalagoso.



Sacamos el baclava del horno y dejamos templar.

Bañamos con el almibar y decoramos con ralladura de limón y naranja picada confitada.
Para sacarlo del molde lo hacemos con una espátula lo más fina posible, así cogeremos bien la parte de la base del pastel y no se nos romperá.


En cuanto al molde he de deciros que este era un poco alto y me fue un poco difícil sacarlos, los primeros se rompieron un poco, es mejor coger un molde bajito.



Este postre se puede guardar unos días pero siempre bien tapado ya que se seca con mucha facilidad.



Este es el corte de nuestro postre.
Las porciones no son muy grandes y mejor así ya que resulta mucho más cómodo de coger, al llevar el almíbar, la pasta filo queda un poco blandita y se nos desmorona un poco.




Cuantas más capas de hojas de masa filo más bonito quedará porque al hornearse se separan y quedan crujientes y doradas.



Espero os haya gustado.

Si deseáis ver las propuestas de mis compañeras pinchad en el logo del grupo y os llevará directamente al país de las maravillas, dulce, crujiente, lleno de frutos secos y un aroma maravilloso.



viernes, 9 de marzo de 2018

Bizcocho fácil de espelta y manzana.


Es la primera vez que hago un bizcocho con harina de espelta.
Ya llevaba tiempo queriendo usar esta harina y antes de aventurarme por mi cuenta quise ver que había hecho por la red.
Sigo a Carmen del blog ¨ No quieres caldo? ...pues toma dos tazas¨, un blog que me encanta ya que  coincidimos en gustos, en que nos chiflan los libros de cocina y los cacharros, amasar y sobre todo comer sano.

Cuando necesito algo dulce y rápido muchas veces recurro al típico y siempre fácil bizcocho de yogurt.
¿Quién no lo ha hecho?
El mismo envase es la medida para los ingredientes, es muy raro que nos salga mal  y siempre queda delicioso.
Ella tenía uno hecho con esta misma harina y además con manzanas que me encantan.
Lo he modificado un poco, ya sabéis, sieeeeempre cambiamos algo, pero la base es la misma.
No sé porqué pensaba yo que con esta harina iba a quedar más mazacote pero que va,el resultado no podía ser mejor,  tierno y esponjoso.

Me encanta encontrar manzana por dentro del bizcocho, me gusta la humedad que le aporta y a mi me da igual que sean verdes, rojas o amarillas, me gusta lo dulce, lo ácido, bueno, que no me gusta??? todo, me gusta todo.

Le he añadido panela que es el jugo de caña de azúcar sin refinar con un proceso de secado.
Buscad por la red y veréis que mucho mejor que el azúcar blanquilla o el azúcar moreno que en muchos casos es azúcar blanquilla tintado, en muchos casos nos dan gato por liebre.

También he sustituido parte de esta panela por sirope de arce, 100% puro, un regalo que nos han traído de Canadá y que nos está gustando muchísimo.

Como a Carmen en casa nos encantan los cereales, muchas veces la añado a cualquier masa que hago, tanto de pan como de dulce y este bizcocho también lleva.

He de decir que estoy poniendo muy poca azúcar a los dulces, más bien están un poco sosos, pero os dejo la indicación para hacerlo más dulce.

Como siempre que puedo me tomo la molestia de haceros un paso a paso sobre todo para los principiantes, todavía me es difícil hacer vídeos o tener canal en you tube.

Vamos con la receta:

INGREDIENTES: 
  • 4 huevos M
  • 1 yogurt griego natural sin azúcar o el que prefiráis.
  • 1 vasito y medio de panela, o 2 de azúcar blanquilla.También se puede sustituir por sacarina pero cuidado que si os pasáis amarga, mejor ir echando poco a poco e ir probando.
  • 3/4 de vaso de aceite de oliva o si os parece muy fuerte uno de aceite de girasol.
  • 3 vasos de yogurt de harina de espelta.
  • 1/2 cucharada de canela en polvo.
  • Dos cucharadas soperas de sirope de arce o miel.  (Si habéis puesto dos medidas de azúcar no añadáis miel ni cualquier otro endulzante, seguramente resultará demasiado empalagoso.)
  • La ralladura de un limón.
  • Una pizca de sal.
  • Un sobre de levadura para repostería.
  • 2 ó 3 cucharadas soperas de avena.
  • 3 manzanas grandes de la variedad que más os gusten, yo tenía estas verdes y las aproveche.
  • Una cucharada sopera de mantequilla más un poco para untar el molde.
  • Una hoja de papel parafinado para el fondo del molde.
  • Un molde de 23 desmoldable en mi caso aunque se puede emplear el que mas os guste, tanto de cake como de corona pero los tiempos de horno cambian.




ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 190º, horno arriba y abajo.

Pelamos las manzanas y las cortamos en cuartos y estos en láminas finas.
Ponemos la cucharada de mantequilla en una sartén, echamos las manzanas y si queréis ( yo no lo he hecho, la dichosa dieta) ponéis una cucharada sopera de panela o azúcar y dejáis que se hagan unos diez minutos dándoles vueltas en la sartén, cuando estén un poco tiernas apagamos el fuego y reservamos, se acabarán de hacer con el bizcocho.


Para comenzar con la masa del bizcocho ponemos en el bol los cuatro huevos y batimos hasta que doblen el tamaño.
Seguidamente añadimos la panela o el azúcar, el sirope de arce o miel y el yogurt.
Batimos hasta que todo quede bien mezclado.


Incorporamos la harina tamizada, la levadura, el limón rallado, la canela y la pizca de sal.












Seguimos batiendo hasta que sea una masa homogenea.
Al final incorporamos la avena o los cereales que más nos gusten.


Ya tenemos la masa lista.

Ponemos en el fondo del molde el papel parafinado y acoplamos las paredes del molde engrasado con mantequilla o spray para tartas.

Cubrimos el fondo de la tarta con la mitad o un poco más de las manzanas que teníamos reservadas.
No le vamos a dar la vuelta una vez hecho por eso no hace falta que quede bonito, solo queremos encontrar manzana para que nos resulte más jugoso.



Echamos por encima de la capa de manzanas la masa del bizcocho.
Le damos unos golpes suaves al molde contra la encimera para que no queden huecos ni burbujas de aire.


Adornamos la masa del bizcocho por encima con el resto de gajos de manzana como más nos guste hundiéndolos un poco dentro de la masa.


Esparcimos un poco de avena por encima antes de meter al horno.

Horneamos durante 40-45 minutos sin abrir la puerta.


Transcurrido este tiempo abrimos y pinchamos con una brocheta el bizcocho para ver si sale limpio, esto nos indicará que ya está hecho. 
Si al sacarlo nos quedasen restos de la masa en el nos indica que faltan unos minutos más, pero con este tamaño de molde no creo que os pase.



Este es el resultado, queda un bizcocho de unos 5-6 cm de altura.

Acordaos que si el molde es más pequeño el bizcocho saldrá más alto y seguramente os hará falta un poco más de tiempo para que el centro no quede crudo.



Este es el corte, en el fondo una capa de  manzana y la que hemos puesto encima ha quedado mitad dentro del bizcocho y mitad por encima.

Os aseguro que está delicioso.



Ya lo veis fácil y delicioso.

Perfecto para principiantes o para tener hecho un postre en un plis-plas.

sábado, 3 de marzo de 2018

Tarta de arroz con leche y bizcocho con almendras.


Hacía mucho tiempo que quería hacer una tarta de arroz con leche pero aunque he tardado en decidirme he dado con una tarta que me ha encantado.
Sabía que quería base de bizcocho y no de galleta y con alguna cobertura.  
Buscando en la red he encontrado una que me sorprendió. 
Para quien no conozca a Tara es una repostera maravillosa, todo lo que veo en las redes de ella me gusta y desde luego esta tarta me ha vuelto loquita.

Su blog es ´Mi mundo dulce¨ , no dejéis de visitarlo porque se que os va a gusta a vosotros también.
Las cantidades de los ingredientes los clava, perfectos como tiene que ser en un blog.

Yo he intentado hacer un paso a paso lo mejor posible pero creo que que para los que se inician en la cocina es suficiente para llevarla a cabo porque es elaborada pero para nada difícil.

Yo la he hecho con la fruta en conserva que tenía en casa pero la repetiré con otra natural porque nos ha encantado y aunque el molde es grandecito te quedas con  ganas de más.

INGREDIENTES para el bizcocho con almendras tostadas:
  • 4 huevos M a temperatura ambiente.
  • 80 gramos de azúcar blanquilla.
  • 40 gramos de harina de almendra de grano grueso ( así se nota más al morder pero también vale el grano fino o la harina almendra normal, podemos utilizar también cualquier fruto seco tostado y picado o triturado.)
  • 60 gramos de harina de trigo normal tamizada.
  • 15 gramos de harina de maiz ( Maizena)
  • Una pizca de sal.
  • Media cucharadita de café de canela molida ( en este caso no la puse, la tarta original no la lleva y pienso que le habría dado color al bizcocho y le habría aportado el sabor que va perfecto con el arroz con leche).



INGREDIENTES para el relleno de arroz con leche:

  • Un litro de leche entera o la que prefiráis.
  • 150 gramos de arroz redondo normal ( no es el bomba ya que este requiere más líquido por el mismo peso de arroz)
  • 120 gramos de azúcar blanquilla.
  • 8 láminas de gelatina neutra o cola de pescado.
  • 200 ml de nata bien fría para montar.
  • Cuatro mitades de melocotón en almibar.
  • La cáscara de medio limón.
  • 1 palo de canela en trozos.
  • Una pizca de sal.
INGREDIENTES para la cobertura de toffee y melocotón:
  • 100 ml de nata
  • 70 gramos de azúcar
  • 100 gramos de mermelada de melocotón o albaricoque.
  • 5 láminas de gelatina neutra.
Molde desmoldable de 26 cm de diámetro.
Papel de hornear bizcocho.

ELABORACIÓN del bizcocho:

Comenzamos precalentando el horno a 190º con el calor arriba y abajo.
En una sartén sin ninguna grasa tostamos la almendra molida cuidando que no se nos queme o el fruto seco que nos guste.
Separamos las yemas de las claras.
Montamos las claras con una pizca de sal añadiendo casi al final la mitad del azúcar.
Batimos por otro lado las yemas con el resto del azúcar hasta que doblen el volumen.
Añadimos a la mezcla de yemas las harinas tamizadas y batimos con suavidad.
Incorporamos a esta mezcla las claras montadas poco a poco removiendo con movimientos envolventes con una paleta de silicona o suavemente con las varillas de la batidora.



Engrasamos el molde y ponemos en la base papel de horno.
Echamos la masa, damos unos golpecitos con el molde sobre la encimera para que quede toda la masa por igual y se quiten cualquier burbuja de aire que pueda haber.
Horneamos durante 15 minutos, sacar y dejar enfriar en el mismo molde.

Si el molde no es de esta medida el tiempo cambia, cuidado con eso.


ELABORACIÓN del relleno de arroz con leche:

En una olla ponemos la leche, la canela y la corteza de naranja.
Infusionamos a fuego medio durante unos minutos.
Sacamos la corteza y la canela.
Ponemos el arroz en un colador y lo lavamos.
Echamos el arroz a la leche y dejamos que se vaya haciendo a temperatura media-baja removiendo de vez en cuando con una espátula de madera o silicona.


Cuando el arroz haya embebido casi por completo la leche añadimos el azúcar.
Añadido casi al final conseguiremos que no se nos pegue el arroz a la olla y quede mucho más cremoso.


Hidratamos las láminas de gelatina en agua bien fría, si hace falta le añadís unos cubitos de hielo.
Cuando está bien blandita, las sacamos, escurrimos apretando con la mano y añadimos al arroz con leche caliente.
Mezclamos hasta que se hayan disuelto bien.
Con estas 8 láminas de gelatina queda una textura perfecta, no pongáis más.


Trituramos las cuatro mitades de melocotón en almíbar sin caldo.
Si queremos dejar algún tropezón pequeño no pasa nada, os gustará encontrarlo.
Podemos sustituir por la fruta que más nos guste pero bien escurrida.
Mezclamos con el resto de ingredientes.


Montamos la nata bien fría.
Yo no he añadido más azúcar pero si probáis la leche y consideráis que os gusta más dulce le echáis un poco de azúcar a la nata.
Una vez montada la añadimos al arroz y mezclamos con cuidado, con movimientos envolventes.



Metemos la mezcla en el frigorífico durante una hora o en el congelador con cuidado que solo se enfríe, que coja un poco de consistencia pero que no nos cuaje del todo, eso queremos que se haga en el molde con el bizcocho.

Este es el melocotón que yo he usado, por supuesto se puede usar la fruta que más nos guste o incluso fruta natural triturada, yo no tenía en este momento.
Detrás del bote de melocotón el bizcocho ya hecho en el molde, quedó perfecto.


La próxima vez compraré acetato, no tenía y corté unas bandas de papel de horno que puse entre el molde y el arroz con leche, a lo mejor sin él habría salido bien pero no me fiaba.
Echamos la mezcla del arroz encima del bizcocho y dejamos enfriar en la nevera hasta que cuaje y quede firme.

ELABORACIÓN de la cobertura de toffe con mermelada.


Para este paso no saqué foto, mil perdones pero no saqué fotos.

Hacemos un caramelo con el azúcar llevando cuidado que no se nos queme aunque tiene que coger color para que la cobertura quede bonita.
Hidratamos la gelatina en agua bien fría.
Calentamos la nata y añadimos el caramelo removiendo hasta que quede mezclado.
Incorporamos la mermelada que si tiene tropezones la habremos triturado hasta que no los tenga y mezclamos de nuevo.
Añadimos la gelatina bien escurrida e hidratada y seguimos mezclando hasta que todo quede uniforme y sin grumos.

Echamos por encima del arroz con leche cuidando que quede una capa con el mismo grosor por todos lados.
Metemos en la nevera para que enfríe por lo menos una hora.
El papel de horno es para que la cobertura que sobresale un poco del molde no se nos derrame.


El color es más oscurito que el que hay en la foto pero la luz lo ha modificado un poco.

Después del tiempo de enfriado, sacamos y desmoldamos.
Decoramos a nuestro gusto.

Aunque la cobertura no ha quedado del todo redondita por los pliegues del papel la tarta está deliciosa.



























El bizcocho tierno, el relleno de arroz con leche con una consistencia perfecta, no es para nada un mazacote por eso os digo que no le añadáis más gelatina y la cobertura genial.

Tengo que decir que si se hace el día antes o incluso dos días antes todavía esta más rica.



Aquí tenéis el corte y la tarta completa.
No es perfecta pero a mi me gusta no solo como ha quedado sino el sabor que es una delicia.




Espero que a vosotros también os haya gustado y os animéis a hacerla.
Para cualquier consulta ya sabéis, me dejáis un comentario que en cuanto me sea posible os contesto.

Muchas gracias por pasar por mi cocina.