PETICIÓN:


Respeta mi trabajo y mis derechos de autor.
Si reproduces mis recetas y/o fotos, hazlo de una forma digna y pide autorización. Pon un enlace a mi blog y no te lucres con el esfuerzo de los demás, mil gracias.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Tarta Adikosh expres.







Llega Mayo, el mes de las flores y del sexto aniversario de Desafío en la cocina.
Este mes el desafío es una tarta que es la ultima moda en todas las redes sociales, las tartas numeros y letras a la que han llamado tarta Adikosh.
Al ser el sexto aniversario la hemos tenido que hacer con el numero seis.
Mi receta ha sido una receta super rápida y fácil.
Hasta un principiante la puede hacer, solo hace falta una plantilla del numero seis que encontráis en internet o si tenéis pulso ni eso.

Los ingredientes son:

  • Dos laminas de hojaldre.
  • Medio litro de nata de calidad, por lo menos con un 35% de grasa.
  • Azúcar al gusto.
  • Fresas.
  • Flores como en mi caso o chuches o lo que mas os guste para adornar.
Elaboración:

Disponemos la plantilla encima de una de las laminas de hojaldre.




Cortamos con un cuchillo o como en mi caso un cortador redondo a medio centímetro por todo el dibujo.


Hemos de pensar que el hojaldre merma un poco.


Quitamos el sobrante de hojaldre y hacemos lo mismo con la otra lamina de hojaldre.


Disponemos ambos dibujos sobre la bandeja del horno, pinchamos toda la superficie de los dos hojaldres con un tenedor.
Encima ponemos una hoja de papel sulfurizado y encima de este otra bandeja de horno para que no hinche el hojaldre.
En cuanto lo veamos dorado lo sacamos y dejamos enfriar.

Montamos la nata bien fría con el azúcar a nuestro gusto.
La ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada y vamos disponiendo por encima la nata a montoncitos no muy grandes sobre uno de los hojaldres.


Yo he puesto debajo del hojaldre una lamina de acetato para luego poderla mover con mas facilidad.


Una vez lleno el hojaldre con la nata ponemos encima con cuidado la otra plancha.
Hacemos lo mismo con la segunda plancha cuidando que no queden huecos entre un dibujo de nata y otro.
 

Ya solo nos queda adornar con las fresas, las flores o los adornos dulces que hayamos comprado.


¿No me digáis que no es fácil y resultona?
Para un cumpleaños de niños adornarla con sus caramelos preferidos y en menos de una hora la tendréis hecha.


Si os dais una vuelta por el blog del grupo veréis las propuestas de mis compañeras, os van a encantar todas




viernes, 20 de abril de 2018

Caldo gallego



Este mes de Abril en DESAFÍO EN LA COCINA hemos tenido que preparar sopas y cremas con nombre propio, daba igual la procedencia, del país que quisiéramos y en este caso me he decidido por una bien ESPAÑOLA, el  CALDO GALLEGO.

No podía haber estado más acertada nuestra boss , este mes le tocaba a Toñi y seguro que ha conseguido una variedad que nos va a dejar a todas con la boca abierta.

Solo tenéis que pinchar en el logo para verlas todas.



Esta es mi receta:

INGREDIENTES:

  • 200 gramos de alubias blancas secas.
  • 2 manojos de grelos, berza o medio repollo.
  • 300 gramos  de garreta de ternera.
  • Carnes saladas como costilla, panceta, oreja, careta según nos guste o sin salar, depende donde vivamos y lo que encontremos.
  • 150 gramos de lacón.
  • 50 gramos de unto.
  • 4 patatas medianas.
  • 2 chorizos frescos o gallego.


ELABORACIÓN:

Las judías blancas las ponemos la noche anterior a remojo.
Si ponemos carnes saladas las metemos a remojo en agua que las cubra durante un día, cambiandola dos o tres veces.
Hacemos lo mismo con el lacón, dependiendo de lo salado que esté.

  

Comenzamos limpiando los grelos y partiendolos en trozos de unos dos centímentro.
Los lavamos bien y en una olla con agua hirviendo los cocemos durante cinco minutos para quitarles el amargor.
Sacamos y dejamos escurrir. Reservamos.



En una olla echamos las alubias y el doble de agua y dejamos que comiencen a hervir, echamos entonces un poco más de agua fría para cortar el hervor, igual que hacemos con cualquier guiso que lleve alubias, así no se romperán.



Añadimos las carnes y el lacón, el chorizo y el unto y dejamos a fuego medio-bajo que  cueza durante una hora o un poco más.
Sacamos las carnes y los chorizos para partirlas en trozos.
Añadimos las berzas y las patatas peladas y partidas en cachos.


Se vuelven a echar a la olla las carnes y los chorizos partidos




Ya solo falta servir y desde luego bien caliente.
Esta es una comida para el invierno y desde luego si es como el que hemos tenido nos va a venir de fábula.

Quiero dar las gracias a Conchi de El Puchero de la bruja por las berzas y el unto que me trajo ya que aquí en Alicante no encuentro.

He decir que nos ha encantado, es un sabor especial pero delicioso lo que dan las carnes saladas, los grelos y el unto.

sábado, 7 de abril de 2018

Tortilla en papel de horno. Pescado en papel, etc.. Truco de cocina




El papel parafinado no solo lo uso para la reposterían, en mi cocina tiene multitud de utilidades y hoy me gustaría compartir con vosotros algunas de ellas.

Quienes me conocéis o me seguís sabéis que uso el papel parafinado , si ese que se usa para los bizcochos en el horno, para muchas otras cosas, no solo en repostería.

Hoy os voy a enseñar algunos de esos trucos.

El primer uso es  como tapadera en los asados al horno.

Se arruga el papel y se moja bajo el grifo, dejándolo bien empapado.
En ese momento se vuelve maleable y lo podemos adaptar a nuestra fuente de horno, bandeja, cacerola,etc...
Como veis en la foto no chorrea pero si está mojado, en cuanto se va calentando se vuelve duro,como si fuese una tapadera pero no se quema.

Vamos a ver, no hay que dejarlo que toque el grill si es que lo acercáis mucho, hay que pensar un poquito también.
El papel no solo nos hará de tapadera, también conseguiremos que los jugos vuelvan al asado etc... y nos quede mucho más jugoso, menos seco, ya me contaréis si lo probáis con un pescado por ejemplo, las patatas maravillosas,... soy fan absoluta de este papel.




También lo uso como os puse hace tiempo en instagram para hacer los pescados en sartén, no manchamos nada y no se nos pega, quedando muy jugoso y con un dorado espectacular.
Vamos a usar casi la misma técnica que con la tortilla, pincelamos el papel con aceite y si queremos le ponemos un poco de sal y las especias que nos apetezcan, pimienta, tomillo, lo que queramos en polvo, esto hará que el pescado coja su sabor.
Doblamos en papel por la mitad y ponemos encima de una mitad  el pescado.


Ponemos el papel con el pescado en la sartén caliente y dejamos que se haga por ese lado.
Lo podremos controlar perfectamente porque para ver como se hace solo hay que levantar el papel.
Cogemos por las puntas de las dos partes, osea la que está sobre la sartén y la de encima y lo volteamos, quedando así la parte hecha arriba y la que queda por hacer bajo.

Podemos darle la vuelta todas las veces que haga falta hasta que quede a nuestro gusto, pero siempre quedara jugoso y con el sabor del aderezo que le hayamos puesto.

Así conseguimos un pescado, un filete de pechuga de pollo, una verdura, perfecto y sin manchar la sartén en absoluto.

¿No me diréis que no es un buen truco?





Y ahora vamos con el de la tortilla.

Es tan sencillo que no vais a dar crédito y ya podremos usar la sartén que tengamos por más estropeada que esté.

En este caso os lo muestro con la típica tortilla de patata.

Para eso no os tengo que dar la receta, se fríen las patatas peladas y cortadas como más nos gusten con cebolla o sin ella, eso es lo de menos, reservamos.
Batimos los huevos que vayamos a utilizar y........
Comenzamos.

Cogemos un papel parafinado, lo extendemos y lo pintamos con aceite, con una brocha o con los dedos.


Lo adaptamos encima de la sartén, dándole la forma, dejando el papel sobrante por fuera.
Os aconsejo no cortarlo, cuando haya que darle la vuelta a la tortilla será mejor tenerlo y si se nos mueve un poco no va a pasar nada porque no nos quedaremos cortos de papel.

Yo suelo usar el que venden en el lidl porque ya vienen cortados y son grandecitos, así aunque la sartén sea grande nos vale.


Ya le hemos dado la forma, solo queda encender el fuego y dejar que caliente pero no mucho.

Echar la mezcla de la tortilla como veis en la foto y vaya cuajando.

Con una espátula de silicona o madera podéis ir viendo si va cuajando por los lados, metiéndola suavemente entre la tortilla y el papel, con cuidado de no romperlo.


No poner el fuego a tope para que no se queme la tortilla, solo hay que llevar un poco más de cuidado.
Le ponemos el plato de dar la vuelta a la tortilla o lo que soláis poner y.....


Se la damos, si os dais cuenta a mi se me ha roto un pelín, tampoco pasa nada.



Le quitamos el papel y lo volvemos a poner sobre la sartén.
Habréis visto que coge un poco  de color el papel pero no pasa nada.
Si se os hubiese roto mucho lo cambiáis, pero con cuidado no suele pasar.
Si se rompe un poco le hacéis un doblez por el rotito y ya está, un poco de aceite al fondo otra vez con un pincel y.....


Volvemos a poner la tortilla por la otra cara para que cuaje también.
Nos ayudamos con la espátula para separarla un poco del papel, yo suelo coger el papel con una mano y la espátula que hay que ir mojando en aceite un poco, ya vereis que fácil se despega de las paredes.


Si hace falta le dais la vuelta otra vez y ya la tenemos lista.
Cuajada como a cada uno le guste más.


Ya no tenemos problema en hacer tortillas, si la sartén esta vieja o rallada ya no es un problema.

Espero que estos trucos os sean de utilidad, a mi desde luego me vienen muy bien.



miércoles, 28 de marzo de 2018

Panquemao , Pan quemado, o Mona de Pascua


En  la comunidad valenciana tenemos una gran variedad de toñas, monas de pascua, panquemao o pan quemado.
En cada ciudad, incluso en cada pueblo se le añade algo distinto que las diferencia del resto y este es el caso del este PANQUEMAO típico de Valencia.

Tengo que agradecer a mi amiga Victoria Molero que me haya pasado la receta porque el resultado es increíble.

La miga esponjosa y muy suave.
El sabor con la ralladura de limón y naranja junto con el agua de azahar resulta delicioso.
Si a todo esto le añadimos que lo coronamos con un merengue pues ya me contaréis... es para  no parar hasta que acabemos con la última miga.

Este tipo de masas no suelen ser muy dulces porque normalmente se come mojada leche o con chocolate caliente pero si lo deseaís más dulce solo hay que añadir más azúcar a la masa.


Vais a ver que fácil resulta de elaborar, os dejo un paso a paso que no os quede ninguna duda.


INGREDIENTES:

  • 500 gramos de harina de fuerza.
  • 25 gramos de levadura de panadero.
  • 100 gramos de leche.
  • 100 gramos de azúcar.
  • 70 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
  • 4 huevos M
  • Ralladura de una naranja y de 1/2 limón.
  • Un chorrito de agua de azahar
  • Una pizca de sal.
Para la adornar:
  • Un huevo más una clara.
  • Una cucharada soperas de azúcar blanquilla para el merengue.
  • Dos cucharadas soperas de azúcar para  adornar el panquemao por encima
  • Una chispa de agua.



ELABORACIÓN:

Calentamos la leche un minuto en el microondas con la ralladura del limón y de la naranja, dejamos templar un poco para que coja sabor y no esté demasiado caliente para disolver la levadura.
Ha de estar la leche templada.


La disolvemos y agregamos el resto de ingredientes menos la manteca de cerdo.
Amasamos bien con  la mano o con las varillas de amasar de la batidora, la mía es muy básica como veís.
Cuando tengamos una masa homogenea añadimos la manteca a tozos y seguimos mezclando hasta que se  integre bien.


No soy de las que en el primer levado forman una bola perfecta, ni tampoco se puede mucho porque la masa es un poco pegajosa.
No  vayáis añadiendo harina a las manos para amasarla mejor, no queremos añadir nada más.
Tapamos y dejamos levar con un paño por encima durante dos horas en un lugar templado como el horno por ejemplo hasta que doble el tamaño o un poco más.



O también que es lo que yo suelo hacer: tapar el bol con un plástico o un film y meterlo en la nevera toda la noche, ahí tendrá un levado lento, de ocho horas por lo menos y veréis al día siguiente la sorpresa que os lleváis.

¿Que no podéis a las ocho horas y lo dejáis un día entero? Da igual, no pasa nada, la masa os va a esperar así de bien.


Ya la veis, ha levado estupendamente.
La sacamos y dejamos templar unos 20 minutos.


Mirando la masa al volcarla ya vemos lo esponjosa que nos va a quedar.
Ya no resulta pegajosa y nos va a ser muy fácil trabajarla, volver a amasar esta vez con las manos hasta formar una bola que partiremos en dos.
Una mona grande es mucho tiempo de horno y demasiado alta una vez que leve, yo os aconsejo partir la masa en dos y formar dos monas o panquemao.

Nos van a resultar dos unidades grandecitas una vez que leven, ya veréis.


Una vez formadas las ponemos sobre una bandeja de horno con papel de hornear.
Dejamos levar durante hora y media o dos horas en el horno apagado.

Si hace frío para que leven bien el truco es encender el horno a 50º durante unos minutos, apagarlo y  meterlas dentro con ese horno un poco calentito, esto hará que nos suban perfectamente.
Este truco lo hago con todas las masas, pan, bollería, brioche, etc..

Según mi amiga Vicki  cuando ha levado sacamos la bandeja, y le hacemos unos cortes en cruz con mucho cuidado para que no se nos bajen.
Ya sé que pensáis que van a bajar mucho y que es mejor hacer los cortes antes de levar, pero la verdad es que si lo hiciésemos así quedarían muy abiertas y no serían lo redonditas que tienen que ser.



Como se ve en la foto han desinchado un pelin,
Del huevo entero separamos la clara de la yema.
Batimos la yema con un tenedor y pincelamos las monas o panquemao para que les dé el color tostado.
Humedecemos  el azúcar con unas gotas de agua, no pasaros, mejor añadir si hace falta, el azúcar ha de poderse hacer montóncitos por eso solo se humedece ligeramente.
Repartimos ese azúcar por encima en montoncitos.



Con las dos claras de huevo hacemos el merengue añadiendo antes de que esté montado del todo el azúcar.
Se puede hacer también el merengue con la clara del huevo que nos ha sobrado de pintar las monas, es solo para formar un copete encima de cada una pero a mi me encanta el merengue por eso he puesto una más.


Repartimos por encima de la cruz el merengue, yo lo he hecho con dos cucharas pero queda más bonito con manga pastelera que yo no tengo.( se me ha olvidado comprar)


Ya están listas para meter al horno que tendremos precalentado a 220 grados, si, ya sé que es muy fuerte.
Os pongo como lo hace mi amiga y como lo he hecho yo.

4 minutuos a 220 grados, supongo que es para que le dé fuerza y suba lo  poco que ha bajado con el corte, que la verdad ya había subido mientras he pintado y he puesto el merengue.

Importante: He puesto la rejilla del horno arriba, casi tocando el grill y he puesto papel de horno para que no se me quemen, lo he quitado casi al final de la cocción para que dorase una chispa más.

Y ella luego lo baja a 200 grados durante ocho minutos y ya las tiene hechas, pero este no ha sido mi caso.
Ya sabéis que yo lo cuento todo.
A los ocho minutos estaban crudas por dentro, mi horno es del año la polca, no tiene aire y me quema un poco las bases y le cuesta coger calor por eso no os voy a dar un tiempo exacto.
yo una vez pasados los 8 minutos lo tuve que dejar  15-20 minutos  más a 180 grados para que se acabase de hacer y  no se me quemasen del todo.

Por suerte es una masa que nos deja ir abriendo el horno y pincharla con una brocheta de madera, así comprobamos si sale seca o todavía le queda más tiempo de horno.



Primero las saqué como veis, un poco dorado el merengue, ya estaban cocidas por dentro pero mi marido me dijo que le gustaba el merengue más cocido y las volví a meter más cerca del grill y sin el papel de horno de encima.
Dos o tres minutos más tarde ya estaba a su gusto.


Como veis  la miga es perfecta, si os pasáis un poco de horno no va a pasar nada, solo que saldrá un poquito más seco, pero cada horno es un mundo.

En cuanto al azúcar si os gusta más dulce solo hay que añadirle más, tened en cuenta que se suele comer o majado en leche o en chocolate.
A los niños se les suele dar un trozo con una onza de chocolate y eso le añade dulzor.




Ya sé que doy muchísimas explicaciones pero me gusta comentarlo todo y aún así seguro que hay alguien con alguna duda.
Dejadme un comentario y os contesto lo antes posible o me lo comentáis por facebook.

Espero que os haya gustado y si vosotros cambiáis algo y os sale de maravilla comentadlo también por favor.
Tengo el blog para compartir y para que todos aprendamos de todos.

Muchísimas gracias por pasaros por mi cocina.

martes, 20 de marzo de 2018

Baklava o baclava de almendra, dátiles y cítricos.


Este mes toca en DESAFÍO EN LA COCINA receta dulce de la mano de Rocío Salan.
Si no conocéis su blog se llama Chismes y cacharros y si lo visitáis os va a encantar.

El desafío dulce es elaborar un BACLAVA o BAKLAVA o BAKLAWA, ya que se puede escribir de las tres maneras.

Es un postre cuyo origen se encuentra en la antigua Mesopotámia  aunque se cree que fueron los asirios los que comenzaron haciendo capas de pan rellenas de frutos secos para las grandes ocasiones.
Gracias a ellos  ahora es un postre típico de cualquier país árabe, haciendo en cada uno de ellos ligeras variaciones en cuanto a los frutos secos que lleva, nueces, pistachos, almendras...un almíbar endulzado con miel y en algunos casos incluyen entre sus ingredientes el tahine  o tahini que no es más que una pasta hecha con sésamo y que se utiliza para muchas elaboraciones.
En Egipto lo encontramos en muchos de sus establecimientos, de ahí una de las pistas que nos mostró Rocío para que adivinásemos este postre, siendo junto al Loukoum dos de sus postres tradicionales.

¿Hay algo más mediterráneo que la almendra, los dátiles y los cítricos?
Esta es la base de mi receta que junto con un almíbar con cítricos y miel le da un sabor maravilloso.

Vamos a por ella.


INGREDIENTES :
  • Un paquete de hojas de masa filo, este tenía 10.
  • 100 gramos de mantequilla derretida.
INGREDIENTES RELLENO BACLAVA:
  • 250 gramos de almendra molida con grano grueso, también vale con grano fino.
  • 9-10 dátiles grandes deshuesados y picados.
  • 1 cucharada sopera de naranja confitada picada.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar.
  • 1/2 cucharadita de café de canela en polvo.
INGREDIENTES ALMÍBAR DE NARANJA:
  • Zumo de dos naranjas
  • Una cucharada sopera de miel.
  • Un chorrito de agua de azahar.
  • Ralladura de medio limón (optativo)
  • 1-2 cucharadas de azúcar (hay que ir probando hasta tener el dulzor que nos guste)

ELABORACIÓN:
Picamos los dátiles y la naranja confitada.
Mezclamos con el azúcar, la canela y la almendra molida.
Llevaremos cuidado porque al mezclarlo se nos hará bolas un poco pegajosas por los dátiles.
Pero poco a poco lo conseguimos, no preocuparos mucho, ya lo desmenuzaremos cuando lo repartamos sobre la masa filo.


Una vez tengamos la mezcla hecha pintamos el fondo del molde con mantequilla derretida.
Ponemos una hoja de masa filo y la pincelamos también.
Cada hoja debe ir pintada de mantequilla derretida.
El molde era de tamaño mediano y rectangular y he empleado las hojas en mitades, así he podido hacer muchas más capas.


Pondremos 4 ó 5 hojas una encima de otra siempre pintándolas con mantequilla derretida antes de poner la siguiente.
Esparcimos sobre la última hoja puesta una capa del relleno, cuidando de poner a poquitos pequeños pegotitos de los dátiles que como veréis se han quedado casi en una bola grande y poco pegajosa.











Volvemos a poner varias capas de pasta filo untadas cada una con mantequilla derretida.
No pasa nada si se nos rompe alguna como veis en la foto, se juntan y ya está el problema solucionado.


Siempre untadas con mantequilla como veis en la foto.


Y volvemos a esparcir otra capa de relleno hasta acabarlo, que quede bien uniforme.

Solo nos queda poner la última tanda de hojas de masa filo siempre pintadas con la mantequilla.
Esta última capa con un cuchillo bien afilado la cortaremos en porciones, en mi caso cuadradas.
Cortando en lineas horizontales y luego verticales intentando que queden cuadrados lo más perfectos posibles cosa que no es mi caso porque siempre me desvío.



Es el momento de meterlo en el horno a 200º -190º .
El tiempo nos lo dirá el propio pastel, en cuanto veamos que la capa de arriba está dorada a nuestro gusto es el momento de sacarlo.



Mientras se dora o antes de empezar con el baclava haremos el almíbar.
Tan sencillo como poner en un cazo el zumo de naranja, el agua de azahar, la cáscara de limón rallado, la miel y si nos gusta más dulce un poco de azúcar hasta que quede a nuestro gusto, pero recordar que la mezcla del relleno ya está dulce, tampoco queremos que sea algo empalagoso.



Sacamos el baclava del horno y dejamos templar.

Bañamos con el almibar y decoramos con ralladura de limón y naranja picada confitada.
Para sacarlo del molde lo hacemos con una espátula lo más fina posible, así cogeremos bien la parte de la base del pastel y no se nos romperá.


En cuanto al molde he de deciros que este era un poco alto y me fue un poco difícil sacarlos, los primeros se rompieron un poco, es mejor coger un molde bajito.



Este postre se puede guardar unos días pero siempre bien tapado ya que se seca con mucha facilidad.



Este es el corte de nuestro postre.
Las porciones no son muy grandes y mejor así ya que resulta mucho más cómodo de coger, al llevar el almíbar, la pasta filo queda un poco blandita y se nos desmorona un poco.




Cuantas más capas de hojas de masa filo más bonito quedará porque al hornearse se separan y quedan crujientes y doradas.



Espero os haya gustado.

Si deseáis ver las propuestas de mis compañeras pinchad en el logo del grupo y os llevará directamente al país de las maravillas, dulce, crujiente, lleno de frutos secos y un aroma maravilloso.