PETICIÓN:


Respeta mi trabajo y mis derechos de autor.
Si reproduces mis recetas y/o fotos, hazlo de una forma digna y pide autorización. Pon un enlace a mi blog y no te lucres con el esfuerzo de los demás, mil gracias.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pato confitado al horno con patatas




Ya empieza a ser habitual ver patos en los grandes supermercados, sobre todo cuando se acerca la Navidad.
Es usual verlo despiezado, muslos por un lado, sobre todo ya confitados y las pechugas por otro. Estas son más habituales verlas frescas, para cocinarlas tanto a la plancha, como para marinarlas o para hacer cualquier tipo de elaboración.

La carne del pato no solo tiene un gusto exquisito, también  nos aporta proteínas de buena calidad y es rica en aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B y minerales como son el hierro, el zinc y el fósforo.
Como la mayoría de las aves si le quitamos la piel le quitamos toda la grasa que tiene y muchas calorías, pero también nos llevamos con el ella gran parte del sabor, por lo que recomiendo cocinarla con ella y luego si se desea apartarla y no comerla, aunque bien dorada y crujiente es todo un lujo.

La receta no puede ser más sencilla y rápida, seguro que si la hacéis no os va a defraudar.

INGREDIENTES:

Un muslo de pato confitado por persona con su grasa.
Dos patatas medianas por persona.
6 - 8 tomates cherry por persona o uno mediano maduro.
Una cebolla por persona, optativo.
Romero fresco a ser posible.
 Tomillo fresco a ser posible.
Sal y pimienta.
2 - 3 dientes de ajo picados.
Un chorrito de un buen Cognac, Armagnac, o un licor que tengamos por casa.

ELABORACIÓN:
Hay que tener en cuenta que los muslos de pato ya confitados están cocinados.

Si los compráis frescos y deseáis confitarlos vosotros mismos AQUÍ tenéis la receta de como hacerlos con un paso a paso que nos dejará ninguna duda.



Precalentamos el horno a 200º.
Pelamos y partimos las patatas a rodajas un poco gruesas y las cebollas en juliana.
Pelamos los dientes de ajo y los picamos.
Lavamos el romero y el tomillo.
Ponemos en la bandeja del horno o en el recipiente donde lo vayamos a cocinar primero la cebolla, encima de ella las patatas a rodajas y los tomates partidos por la mitad.
Esparcimos por encima la sal (no mucha), la pimienta, el romero y el tomillo.
Untamos por encima de las patatas, tomates y cebolla con la mitad de la grasa del pato.
Hay que tener en cuenta que esta grasa ya tiene el sabor de las especias y de la cocción a baja temperatura del pato.
Añadimos por encima un chorrito del licor deseado y un poco de agua.
Introducimos en el horno tapado con papel de aluminio y cocemos hasta que las patatas estén casi hechas, añadiendo mas líquido si fuese necesario.






Una vez que tenemos las patatas casi hechas es el momento de añadir los muslos de pato.
Los ponemos por encima de las patatas con el resto de su grasa y si deseamos ponemos unos pocos más de los tomates partidos, los otro se habrán desecho un poco y así encontramos algunos en su punto exacto.
Hay que tener en cuenta que son pequeños y se hacen enseguida.
Impregnarlos los tomates por encima con un poco de grasa.

Introducimos en el horno con la fuente tapada con el papel de aluminio.




Cuando veamos que el pato ya está caliente y casi en su punto le quitamos  el papel de aluminio y dejamos que se dore la piel, así nos quedará crujiente y en su punto.




Es una receta muy sencilla y rápida de hacer que estoy segura que a mas de uno le solucionará alguna comida o cena de estas fiestas.






Solo me queda desearos que esta navidad sea lo más tranquila y feliz posible y que el año nuevo venga lleno de cariño, trabajo, salud y buenas personas.
Que nos dejen vivir con tranquilidad, que nos dejen trabajar sin agobios y que la gente que no nos desea nada bueno la tengamos lo más lejos posible.
Ya sé que es mucho pero soñar es gratis y por pedir que no quede.

Un abrazo a todos y FELIZ NAVIDAD.






domingo, 20 de diciembre de 2015

Historia de un desafío: como hacer MACARONS y no desesperar.



Con el mes de Diciembre llego un nuevo Desafío cargado de historia.
Este mes les ha tocado a Mila y a Mina, las hermanas que nos deleitan con su blog LA COCINA DE CAMILNI, desafiarnos con los MACARONS y desde luego que lo ha sido.
Quien piense que los MACARONS  es un postre o un dulce moderno, se equivoca totalmente.
En 1581 Catalina de Médici los ofreció en su boda a los invitados, mirad AQUÍ más información sobre su historia.
Lo que no comprendo es si ahora con todos los aparatos modernos que tenemos si nos sale a la primera es porque un haz de luz nos ha guiado o aunque no nos toque la lotería esto nos ha salido, ¿ como en aquél entonces lo podían hacer?.
¿Cómo hacían el azúcar glas?,¿ cómo trituraban la almendra?, bueno esto a lo mejor igual que hacían la harina de trigo,  como eran sus mangas pasteleras de aquel entonces??, la verdad es que me ha dado por pensar y profundizar en como eran las cocinas de entonces.
Os dejo algún enlace que he encontrado en la red por si os apetece leerlo:
Historia de la pastelería.
Origen de los pasteles.
Aunque no he encontrado nada todavía en imágenes sobre el macaron, seguiré insistiendo.

Si es vuestro deseo intentar hacerlos, no desesperéis, porque como dicen en algunos blogs, después de intentarlo 3000 veces os irán saliendo mejor.
De mi tanda de macarons unos se resquebrajaron, otros por olvido se quemaron y estos que veis en las fotos son los que quedaron con algo de pie, no tanto como cabía esperar pero pasables.
Eso si, el sabor a almendra buenísimo.

Hay que tener en cuenta a la hora de hacerlos varios factores:

  • La harina de almendra lo más fina posible, mucho mejor comprarla ya  molida ya que al hacerlo en casa si nos pasamos con la batidora o el robot tiene a soltar su aceite provocando que el tiempo de secado sea superior o que simplemente no podamos tamizarla.
  • El azúcar glas, muy importante comprarlo , no intentéis hacerlo partiendo de azúcar normal porque el que venden ya viene preparado para que no se apelmace, tamice bien y quede perfecto.
  • La humedad ambiente, ya que hay que dejarlos secar en el papel antes de hornear, 
  • El horneado: esto va a depender del horno, de la suerte que tengamos, de lo grandes o pequeños que los hagamos hecho, de si los hemos puesto en plantilla de papel o hemos comprado la de silicona, etc...y mil etc más.


Total que si os salen bien a la primera ha sido casualidad y suerte que ya la quisiera yo para la lotería en vez de los macarons.

Aquí esta la receta y que la fuerza os acompañe.

INGREDIENTES:

  • 110 gramos de almendra e polvo
  • 225 gramos de azúcar glas
  • 25 gramos de cacao en polvo, normalmente sin azúcar yo tenía a la taza y es el que puse.
  • 120 gramos claras de huevo, no valen las envasadas. las claras de 4 huevos medianos nos sobrará un poco.
  • 50 gramos de azúcar en granillo, normal.
  • Una pizca de sal.


ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 150 grados.
Se mezcla y tritura el azúcar glas, el cacao en polvo y la almendra en un robot  durante un minuto, no más para que no suelte aceite la almendra.
La mezcla la ponemos en una bandeja de horno con papel y  la horneamos durante 5 minutos exactamente a 150 grados, sacamos y dejamos enfriar.
Una vez fría tamizamos toda la mezcla por lo menos dos veces.
Si nos queda algún trozo gordito en el colador  lo desechamos.

Yo me equivoqué y lo metí en el horno después de tamizado



Separamos las claras de las yemas y las pesamos,
Yo las deje fuera de la nevera tres o cuatro horas, dicen que es mejor si están a temperatura ambiente unas horas.
Yo por si las moscas lo hice.
Las montamos con una chispa de sal, cuando están casi montadas le añadimos el azúcar en grano hasta que quede un merengue bien firme.




Vamos mezclando la mezcla de almendra etc.. con una espátula a pocos con el merengue, siempre con movimientos envolventes.




Vemos que todo se integra quedando al final una mezcla brillante y sin grumos.




Ponemos esta mezcla en la maga pastelera con una boquilla de agujero redondo y vamos haciendo los montoncitos en el papel, lo más redondos posibles.
Tendría que haber hecho una plantilla pero como soy María prisas pues no lo hice, así me paso que no había un circulo igual a otro, ya lo se para otra vez.







Una vez puesto en el papel es el momento de dejarlos secar, aquí influye el tiempo, la humedad, las prisas, las ganas de acabar, el humor que tengamos ese día y sobre todo, como en la lotería, la suerte.

Cuando veamos que posamos el dedo encima de un macaron y no se nos queda pegado, hacedlo en el más feo para no jorobar ninguno que sea más bonito, nos indicará que están listos para meter en el horno.
El secado puede durar desde una hora a varias horas, depende de la humedad de donde vivamos y de nuestra casa.
Ayudaros con el horno encendido y abierto, un secador, un humidificador, cada una ha tenido su truco y su imaginación.
Para hornearlos temperatura a 150 grados, SIN AIRE, muy importante.
cuando los metamos mejor hacedlos por tandas, así le vamos cogiendo el truco y si nos sale mal una tanda por horno fuerte o flojo, podremos rectificar en la siguiente.
Bajamos el horno a 140 y horneamos.
La temperatura de todas formas nos la indicará nuestro horno, nadie mejor que nosotras para saber después de la primera tanda la temperatura que hay que poner.

Una vez hechos, sacamos y dejamos enfriar antes de despegarlos.
Guardamos una vez fríos en una caja de galletas y los tenemos un día o dos, yo los tuve cuatro y estaban perfectos, si los consumimos enseguida están chiclosos y pensaremos que no nos han salido bien.



Ya los podemos rellenar como más nos guste, yo con un dulce de boniato que tenía hecho y que aproveche.



Este es el resultado, de los que quedaron más o menos bien para las fotos.

El sabor divino y aunque ese día se me quitaron las ganas de hacerlos de nuevo he de decir que repetiré la experiencia, si o si , tengo que cogerles el truco.

Si queréis ver las aventuras y desventuras de los macarons de mis compañeras en este desafío navideño no tenéis más que pinchar AQUÍ.







Nota para mis queridas hermanas Camilianas, nunca hubiese creído poder hacer este dulce, después de dos semanas casi hechos he querido guardar cuatro mitades en la caja de galletas y os puedo asegurar que están perfectas, no se pasan , no han reblandecido y el sabor es todavía mejor.
No ha sido un desafío fácil pero desde luego cumplía las normas de un gran desafío, por algo el grupo se llama DESAFÍO EN LA COCINA.
Desafío hecho y casi o medio conseguido, desde luego desafío era, pero en este mes??
Una cosa hay que agradeceros y es que con este desafío ha quedado demostrado que este grupo es uno de los mejores de la red, por los componentes, por el compañerismo, por las risas, hasta por los nervios que nos habéis hecho pasar que algunas hasta hemos soñado en redondo.
Pero sobre todo por el cariño que se nota en el ambiente que hace que nos hayan salido a casi todas y no ha sido por falta de intentos, que yo creo que por las fechas que son y por el trabajo que llevan deberían eximirlas del castigo por no haber podido llegar a finalizarlos.




Os deseo a todas una FELIZ NAVIDAD y que el grupo siga así de divertido.

Fuente de la receta: Webos fritos, macarons de chocolate.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Terrina de pollo con avellanas y tomates secos



El año pasado me propusieron colaborar con el Calendario Expert 2015 que se reparte por sus tiendas situadas  en Alicante, Valencia, Murcia, Albacete, Ávila, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.

Para la receta del mes de Enero  elaboré esta sencilla terrina de pollo con avellanas y tomates secos.
Este tipo de terrinas son fáciles y económicas. Nos solucionan más de una cena o el aperitivo en una reunión de amigos.
Ideal para las fiestas navideñas acompañada de una ensalada variada.

Las pechugas de pollo las encontramos en dos texturas, una parte picada y la otra en tiras finas, así el picado se une con el resto de ingredientes que al cocerse forman la terrina. 
Pero se puede optar por picar todo el pollo lo que nos simplifica todavía más su elaboración.
Las avellanas enteras, no quedan duras ya que se hidratan en la cocción con los líquidos que lleva y la humedad que le proporciona el baño maría.

INGREDIENTES:
  • 2 Pechugas de pollo.
  • Un puñado de avellanas.
  • 2 huevos batidos.
  • 14 tomates secos picados.
  • 75 gramos de aceitunas negras picadas.
  • Un tapón de Oporto.
  • Un tapón de coñac.
  • Pimienta negra.
  • Comino.
  • Nuez moscada.
  • 2 cucharadas soperas de pan rallado.
  • Perjil picado.
  • Cebollino picado.
  • Cilantro picado.
  • Sal.
ELABORACIÓN:

Picamos muy fino una de las pechugas y la otra la hacemos tiras no muy gruesas.
Mezclamos la pechuga que hemos triturado junto con los huevos batidos, los tomates secos picados, las aceitunas negras, las avellanas, el pan rallado, el perejil, el cilantro, el cebollino picado, los licores, la sal  y las especias.
Amasamos todo el conjunto, tapamos el bol con papel film y lo dejamos en la nevera como mínimo una hora, así se mezclarán los sabores.


Precalentamos el horno a 180º.
Untamos un molde de cake con aceite o mantequilla y le espolvoreamos pan rallado ( no es imprescindible pero nos ayudará a desmoldarlo)
Echamos una capa de la mezcla en el fondo de la terrina.
Vamos intercalando tiras de la pechuga de pollo con la mezcla que tenemos en el bol acabando con la mezcla.
Untar la superficie con un poco de aceite y presionar o dar unos golpes al molde para que no queden huecos entre las carnes y darle consistencia.



Tapamos el molde con papel  de aluminio e introducimos en el horno durante una hora, al baño María.
Para saber si está hecho, lo pinchamos con el palo de una brocheta y si sale limpio es que ya está listo.
Dejamos enfriar y reservamos en la nevera por lo menos 12 horas antes de desmoldar.

Para sacarlo del molde le pasamos un cuchillo afilado por todo el contorno de la terrina con cuidado de no romper las paredes que lo forman.
Lo volteamos en una fuente boca abajo y dándole unos golpes suaves debe salir del molde.
Ya lo tenemos listo para cortar y servir.



Disculpad las fotos de la elaboración pero las hice muy deprisa y casi sin tiempo. Pero he querido mostraros aunque fuesen solo dos del paso a paso ya que no es complicado.

Espero que hagáis esta receta,  si os gusta y queréis mandarme una foto yo con gusto la pondré en este post si así lo deseáis.´



Para cualquier duda podéis contactar conmigo bien con un comentario en el blog, o por Facebook.


viernes, 27 de noviembre de 2015

Dulce de boniato, receta casera.



En Otoño llegan las alcachofas, los ajos tiernos, las naranjas, multitud de frutas y verduras con los que poder hacer platos llenos de sabor y vitaminas.

En esta receta hemos comprado unos estupendos boniatos. Ricos en vitamina A, perfecta para prevenir enfermedades en los ojos, tejidos blandos como la boca, piel, uñas, mucosas y fortalece el sistema inmunitario.
Si buscamos en google encontraremos muchas más propiedades beneficiosas.
En cuanto al precio son económicos por lo que es otra verdura u hortaliza de esta temporada que no podemos dejar de incluir en nuestros menús.
 

Para preparar este dulce necesitamos pocos ingredientes.

  • Boniato
  • Azúcar moreno.(Le da un color más bonito al dulce)
  • Una cucharadita de café de canela.
  • Zumo de limón.
  • Un poco de la corteza del limón rallado.
ELABORACIÓN:

La medida de cada ingrediente va a variar según nuestro gusto y la cantidad de boniato que deseemos hacer.
Yo he hecho dos boniatos grandecitos.
El primer paso es pelarlos y cortarlos en trozos.

PRIMERA FORMA DE PREPARARLOS:

Los echamos en una olla, los cubrimos de agua no excedernos ya que se quedaran todas las vitaminas en ella.
Dejamos hervir hasta que estén blanditos para poderlos triturar. Sobre 10 minutos.
Una vez blandos sacamos del agua y escurrimos.
Reservamos el agua por si queremos añadir al final, en mi caso no ha hecho falta.
Una vez escurridos pesamos la carne del boniato para calcular la cantidad de azúcar moreno.
Normalmente se le pone el mismo peso de azúcar que de boniato pero al probarlos una vez hervidos y fríos vi que ya eran muy dulces por lo que puse menos de la mitad de azúcar.


SEGUNDA FORMA DE PREPARARLOS:

Los ponemos en el horno a 200 grados hasta que estén blanditos, suele ser unos 20 minutos.
El tiempo de horno dependerá de lo grandes que sean, lo mejor es pincharlos para saber cuando están.
Dejamos enfriar un poco, partimos y sacamos la carne del boniato con ayuda de una cuchara.
Pesamos la carne



Se vuelve a echar la carne de boniato en la olla, el azúcar con el zumo de medio limón. la ralladura del limón y la canela.

Dejamos que cueza y se mezcle con el azúcar hasta que quede casi deshecho, no tarda más de 10-15 minutos, removiendo con una cuchara de palo para que no se pegue.
Hay que llevar cuidado, como cualquier mermelada una quemadura con este dulce es muy dolorosa.
Sacamos del fuego y si nos gusta con una textura más suave, sin trozos trituramos con la batidora.


Este en concreto ha quedado perfecto para untar y con una sabor maravilloso.
No me gusta demasiado dulce , por eso la cantidad de azúcar es a gustos.


Ya lo tenemos listo para mezclar con yogurt en el desayuno, para unas tostadas, para rellenar unas
empanadillas o mezclar con un bizcocho.

Esta receta me la dio una vecina a la que quería mucho, Pepa, del pueblo de Sax en Alicante.
Me dio varias recetas que hacían las mujeres en el pueblo, en fiestas.
Se solían reunir en casa de una de ellas y todas juntas los elaboraban.
Iré poniendo conforme pueda cocinar las demás recetas.

Aquí os dejo otras propiedades del boniato, puede que nos resulte poco atractivo a la vista pero podemos comprobar la cantidad de beneficios que nos aporta.


Espero que os guste.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Arepas


Como cada 20 de cada mes llega un nuevo DESAFÍO EN LA COCINA.
Este mes casi nos vuelve loca Carolina, le tocaba a ella decidir que receta hacer y como siempre nos dan durante algunos días unas pistas para ver a quien se le enciende una bombilla y da con la solución.
A Carolina la llaman" la boss internacional " y claro ella haciéndose la ofendida de aquella manera nos hizo creer que esta vez estaba en plan patriótico... ejem, ejem.
Nada más lejos de la realidad visto lo visto y que la receta elegida por ella son las AREPAS.

El relleno daba igual, el que más nos gustase a cada uno de los participantes, lo importante era hacer la arepa, que la probásemos, que escogiésemos entre las de maíz o las de trigo, Hechas al horno, en sartén o fritas, lo importante era hacerlas.
Las arepas es el pan tanto de Venezuela, como de Colombia o Panamá.
De harina  de maiz precocido son las más habituales y es como he decidido hacerlas.
Se suele encontrar esta harina en grandes supermercados y también en pequeños comercios  donde ya es habitual verla.

La receta: Para tres arepas.


  • 300 ml de agua ( puede ponerse mitad de agua, mitad de leche)
  • La misma cantidad en harina de maíz precocido.
  • Una pizca de sal.
  • Una pizca de azúcar. (optativo)
  • Un poco de colorante alimentario. ( optativo, solo  lo he puesto en las fritas)

Para hacerlas FRITAS:

En un bol echamos el líquido tibio, la sal,  el azúcar y el colorante si queremos que tenga un tono dorado.
Añadimos la harina poco a poco, es posible que no admita toda .
Removemos con una cuchara de madera hasta que tengamos que amasarla a mano.
Yo he hecho un rulo para hacer tres bolas iguales.
La masa ha de poderse manejar bien y no quedar pegajosa, nos podemos humedecer un poco las manos si fuese necesario para trabajarla.
No necesita tiempo de reposo.
Hacemos una bola con la mano y yo para darle la forma he puesto papel de horno en la encimera, encima la bola, doblando el papel sobre ella y aplastándola con la mano por encima del papel para darle la forma redondeada  manejándola mejor.


Una vez hechas las arepas, como veis no son muy gordas, las freímos en aceite de girasol bien caliente.
Al principio queda en el fondo, pero conforme se hace sube a la superficie.
Dejamos que dore por ambos lados, sacamos y escurrimos en papel de cocina.
Así procedemos con todas.



Una vez escurridas del aceite y todavía caliente las abrimos por la mitad con un buen cuchillo de sierra y las rellenamos con lo que más nos guste.



En mi caso y para dar un toque fresco a la arepa frita he rellenado con carne fría que hice al horno el día anterior, ensalada variada, cebolla en juliana, tomate y pimiento crudo. Si os apetece aliñarlo con un poco  de mayonesa y mostaza o bien una vinagreta muy ligera.

AREPA AL HORNO:

Para hacer las arepas al horno es muy sencillo también.
Lo fundamental es no pasarse con el agua porque si quedan demasiado húmedas tardarán mucho en hacerse y la masa por dentro quedará cruda y muy tiesa por fuera.
Los ingredientes son los mismo, solo que no le he puesto el colorante.

Las amasamos, formamos las bolas con las manos y le damos la forma aplastándolas , esta vez al hacerlas con las manos la forma ha sido más irregular.
Ponemos unas gotas de aceite en la bandeja y las masas encima.
Con el horno precalentado a 200 grados introducimos la bandeja y dejamos hornear unos 15 minutos por un lado, y casi lo mismo por la otra.
Se pueden hacer en la rejilla del horno, pienso que sería mejor ya que se hacen a la vez por los dos lados, pero eso será la próxima vez que las haga.




Las tenemos listas para abrirlas por la mitad sin llegar al final y rellenar de lo que más nos guste.


He de decir que la primera vez que las hice no me quedaron bien, estaba la masa demasiado húmeda y estaban crudas por dentro, luego tanto las hechas la horno como las fritas han quedado muy bien.
Las arepas han de comerse calientes o templadas, nunca frías porque quedan gomosas y duras, ese el único inconveniente que les veo.
Llenan mucho más que otro tipo de masa , de todas formas probaré a hacer las arepas andinas que son con harina de trigo.




Si queréis ver las recetas de mis compañenr@s pinchar AQUÍ.
Hay rellenos y consejos para que os salgan bien a la primera.


martes, 10 de noviembre de 2015

Pato confitado en su propia grasa ¿Cómo se hace?



El confitado es una técnica que se utiliza para la conservación de los alimentos.
Salando primero y cocinando después a baja temperatura nos permitirá tener en este caso nuestro muslo de oca, pato o el ave que prefiramos con una caducidad prolongada.
En cuanto al salado, podemos añadir junto con la sal, dientes de ajo, hierbas aromáticas o especias a nuestro gusto.
La grasa en la que confitemos ha de ser de la mejor calidad, para el pato o la oca la mejor es la suya propia, La podemos encontrar en grandes superficies o supermercados especializados, sobre todo en los meses próximos a la navidad.
La que se ve en la foto la he comprado en Makro, no llegaba a seis euros y es de una buena marca.
No merece la pena escatimar por un euro o dos, ya que la podemos reutilizar no solo volviendo a confitar , sino en otros guisos como la casoulete o al horno con patatas.


Estos muslos son más grandes que los de pato, son de oca y necesitan un poco más de tiempo tanto de marinado, como luego de cocción.

Si no encontrásemos la grasa de pato lo mejor es hacerlo con un buen aceite de oliva virgen extra.

Comenzamos limpiando la piel del pato- oca de las posibles plumas pequeñas que le puedan quedar. suelen estar limpios pero no está de más repasarlos.

Mezclamos sal gruesa marina con un poco de pimienta, romero, tomillo y dos dientes de ajo picado.
Cubrimos con la mezcla los muslos durante 24 ó 36 horas, depende lo grandes que sean.
Pasado este tiempo, lavamos con agua y secamos con papel de cocina.
Ponemos la grasa comprada en una olla.


El tamaño de la olla es importante, que quepan las patas justas, ya que la grasa debe cubrir por completo la carne y si escogemos una olla demasiado grande nos hará falta más grasa. Si por el contrario es demasiado pequeña se nos amontonarán los muslos y tampoco cubrirán del todo.
Tendremos los muslos a 90º-100º de dos a tres horas. 
Lo mejor es comprobar la temperatura con un termómetro de cocina.
También debemos ir comprobando si están confitados pinchando con un palillo de brocheta la carne, Si el jugo que sale es rosado no estará hecho , ha de salir blanquecino , eso nos indicará que ha acabado el tiempo de cocción o escalfado.


Una vez acabado podemos guardarlos en tarros cubiertos con la grasa o en bolsas de vacío.
Duran hasta seis meses guardado en la nevera o bien congelar, prolongando así el tiempo de caducidad.



Ya esta listo para cocinarlos como más nos guste, al horno, en cazuela con legumbres, en ensalada...
Ya depende de como más guste en cada casa.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Gurullos murcianos de pollo y conejo.






Esta receta de la cocina murciana  es fácil a rabiar, económica, con productos que encontramos todo el año y además para los pocos ingredientes que lleva está riquísima.
Una receta que apetece en cualquier época del año, pero ya está aquí el frío, bueno en Alicante, lo que se dice frío no hace mucho, pero después de tanto calor y tanta ensalada este plato resulta de lo más apetecible.

Plato típico de la cocina murciana me lo enseño la murciana que más quiero, mi amiga Encarna.
No conocer su blog es imposible, MI ADORABLE COCINA, y desde ahora uno solo para cocina murciana, COCINICA MURCIANA.

El gurullo  es pasta de trigo duro, con forma de piñones o pepitas. los encontramos en los supermercados, dependiendo de la marca son un poco más grandes o más pequeños, os recomiendo los de mayor tamaño pero con cualquiera de ellos  el resultado es exquisito.
En cuanto a las carnes que le pongamos al guiso es a  nuestra elección , dando igual pollo solo o conejo o costillas de cerdo, como vemos se adapta a nuestra economía y nuestro gusto.



GURULLOS MURCIANOS DE POLLO Y CONEJO:

INGREDIENTES: para cuatro personas

  • Un cuarto de pollo a trozos.
  • Un cuarto de conejo a trozo con su hígado.
  • Medio pimiento rojo.
  • Medio pimiento verde.
  • Una cebolla 
  • 3 dientes de ajo.
  • Perejil picado.
  • Caldo de verduras o pollo. ( puede ser agua con una pastilla de caldo)
  • Tomate triturado o un tomate grande rallado.
  • Sal y pimienta.
  • Un poco de romero y tomillo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un poco de colorante o azafrán , yo en este caso no le puse, solo tiene el color del tomate frito.




ELABORACIÓN:

Ponemos en una olla un chorrito de aceite, partimos dos o tres dientes de ajo y los sofreímos junto con la carne troceada y salpimentada.
Suelo incluir en estos guisos un hígado de pollo o conejo, le da un gusto que para mi es imprescindible.
Retiramos la carne una vez frita y añadimos la cebolla picada y los pimientos cortados como nos guste encontrarlos.
Añadimos el tomillo, el romero y una hoja de laurel junto con el tomate triturado o rallado con un poco más de sal y una pizca de azúcar por la acidez del tomate.
Una vez todo frito echamos de nuevo la carnes a la olla y cubrimos de caldo.
Dejamos hervir unos 20 minutos a fuego medio, rectificando de sal.
Echamos perejil picado si es nuestro gusto, a mi se me olvidó.
Llegados a este punto es la hora de la pasta.
75 gramos por persona son suficientes,  pero si queremos que nos quede para otro día echamos un poco más.
La pasta no tarda en hacerse porque es pequeña, de todas formas no se pasa, no se deshace, lo único que hay que cogerle es el punto que queremos de meloso en cada casa, si gusta más  o más caldosa.
Puede que se agarre un poco la pasta al fondo de la olla, rascar con una cuchara de madera sin más.
Si sobra para el día siguiente y queda sequito, añadirle un poco más de caldo y lo tendréis como recién hecho.



Si probáis a hacerlo será una comida habitual en vuestra casa, estoy segura.

martes, 20 de octubre de 2015

Paris - Brest con relleno de crema pastelera de avellanas




Como cada 20 de cada mes toca un nuevo reto, un nuevo DESAFÍO EN LA COCINA.


Esta vez la desafiadora ha sido M. Luz y nos ha propuesto hacer un dulce muy francés, una receta elaborada con una pasta choux, siempre en forma circular y con un relleno al que cada una le ha dado su toque personal.

Nuestro dulce se llama PARIS - BREST.
 En 1891 se celebró una carrera de bicicletas entre la ciudad de Paris y la ciudad de Brest y el pastel de forma redonda simula una rueda de bicicleta.
Una historia que podremos seguir buscando en San Google.

Este desafío no es que sea muy difícil, lo complicado es que quede bonita la corona hecha con la masa choux y que luego tengamos un buen cuchillo y una mejor mano para que el corto quede bien. Que la masa la horneemos lo justo para que no quede cruda por dentro, aviso, no es lo mismo hacer profiteroles pequeños que esta pastel que lleva tres ruedas de la misma masa, por lo que el tiempo de horneado es superior y hemos de dejar que seque pero sin pasarnos para que no se nos rompa al cortarlo.
Luego tenemos el relleno, ays ese es uno de puntos débiles, el que sea un relleno que aguante y luego la manga pastelera, ese es otro punto débil.
Y como todo esto M Luz que aparte de boss, una de las jefas del grupo es un poco bruja, pues ha dicho, anda y que se pongan todas nerviosas y que trabajen, eso si, con cariño y muuuuuuuuuuuuchos nervios. 

Pues aquí tenéis la receta y las fotos que demuestran que está hecha.
He de decir que aunque os de envidia, yo uso tecnología punta para mis recetas, ya sé, ya sé que no está bien decirlo, pero vamos que lo siento por vosotr@s.



INGREDIENTES:
Pasta choux.
250 ml de agua y leche a partes iguales.
95 gramos de mantequilla.
150 gramos de harina.
4 huevos.
Una pizca de sal.
Una pizca de azúcar.

Crema pastelera de avellanas:
185 gramos de mantequilla.
380 ml de leche.
3 yemas de huevo medianos, si son más grandes usar solo tres.
120 gramos de azúcar.
35 gramos de maicena.
90 gramos de avellanas ya tostadas. (haremos una pasta con ellas)

Un poco de almendra fileteada para adornar.


ELABORACIÓN DE LA CREMA PASTELERA CON AVELLANAS:
Calentamos las avellanas en una sartén a fuego bajo durante unos minutos cuidando que no se quemen (sino amargarán)
Las pasamos a una batidora, y las trituramos hasta formar una pasta con ellas. Como veis con mi molinillo de café y haciéndolo con cuidado para que no se caliente más el molinillo que las avellanas lo he conseguido. No quería destrozar un recuerdo familiar.
Calentamos la leche. 
Batimos los huevos con el azúcar y la maicena hasta que quede una crema sin grumos . 
Una vez caliente la leche la vamos añadiendo muy poco a poco al bol de los huevos para que estos no cuajen. Echar de nuevo la mezcla al cazo y dejar espesar hasta que la crema haya espesado.


Sacar del fuego y cuando esté templada incorporamos sin dejar de batir  la mantequilla poco a poco, esto  le dará más brillo y  consistencia cuando enfríe.

Por último incorporamos la pasta de avellanas y seguimos mezclando hasta que quede perfectamente intregrada en la crema.
La pasamos a la manga pastelera y la guardamos en el frigorífico.


                                Último modelo de manga pastelera, todo un lujo.

Esta crema es mejor hacerla el día antes, así estará bien fría y nos quedará mucho mejor para el montaje del pastel.


ELABORACIÓN DE LA MASA CHOUX:

En una olla  calentamos el agua y la mantequilla junto con la pizca de sal y azúcar.
Una vez que este hirviendo echamos de una sola vez la harina y removemos sin parar hasta que se forme una bola, en este momento bajamos el fuego y dejamos que se haga un poco moviéndolo para que no pegue pero que a la harina se le vaya el punto de crudo que tiene y la masa pierda humedad.
Unos minutos solamente.
Lo dejamos templar para ir añadiendo los huevos.
Antes lo hacía a mano, ahora lo hago con las varillas de amasar de mi batidora, que como veis es de las más económicas del mercado, tampoco hace falta más, pero si queréis se puede hacer a mano.
Eso si, añadimos huevo a huevo, no se echa uno si el anterior no se ha integrado a la masa.
Así con los cuatro.
La masa una vez hecha vemos que al cogerla con la espátula forma picos pero queda espesa, eso nos indica que está perfecta.



Ponemos la masa de la pasta choux en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste.
Ahora hay que darle forma para formar el circulo.
Lo mejor es dibujar un circulo con un lápiz sobre el papel del horno, que nos sirva de plantilla.
Le damos la vuelta al papel y como muchos cocineros dicen fijamos el papel de horno con un poquito de mantequilla a la bandeja del horno.
Dibujamos un circulo y dentro de el el otro, hay que tener en cuenta que no pueden ser muy pequeños, ya que la masa aumenta de tamaño y ha de quedar un agujero central, acordaros que simula la rueda de una bicicleta.
Y encima de estos dos hay que poner otro que le de volumen al pastel.
Por último echamos un poco de almendra fileteada para adornar la masa.
Muchos pintan la masa con huevo, yo no lo he hecho.


Tendremos el horno precalentado a 200 grados.
Horneamos el pastel a 20 grados  unos 10 minutos, luego bajamos el horno a 180 grados durante otros 30.
El tiempo va a depender del horno de cada uno, si vemos que queda un poco crudo todavía se puede tener otros 10 minutos a unos 120 grados.
Si el pastel coge mucho color, cuando han pasado 20 minutos abrimos un poco la puerta del horno y echamos por encima un papel sulfurizado para que se nos queme, rápido para que no se baje.


Dejaremos enfriar en el horno con la puerta abierta, esto ayudará a que se seque un poco más.

Lo partimos una vez frío por la mitad con un cuchillo de sierra.
Rellenamos en mi caso con varias vueltas de la crema pastelera porque mi boquilla era pequeña.
Ponemos el trozo superior del pastel encima de la crema y espolvoreamos si es nuestro gusto con azúcar glas.

Metemos en la nevera para que enfríe y no se desmonte el pastel.




En está página podemos encontrar todas las recetas del desafío, donde cada una hemos hecho nuestra versión. ¿Os lo vais a perder?
http://desafioenlacocina1.blogspot.com.es/2015/10/tarta-paris-brest.html






Agradecimiento:
La receta de la crema pastelera es de Begoña, AL CALOR DEL HORNO, solo he puesto unos gramos más de avellanas pero es tal cual como ella indica en su receta del Paris - Brest.
 No forma parte del grupo pero creo correcto el nombrarla.
Estamos viendo últimamente como se copian recetas, incluso fotos sin ningún tipo de reparo,  es algo que hay que combatir con el ejemplo.