viernes, 19 de diciembre de 2014

Mejillones a la marinera




Esta es una receta del sur de Francia, en concreto de la zona de Languedoc-Roussillon.
En esa zona se encuentra el estanque de THAU de donde proviene esta receta.
El estanque de Thau  es una laguna costera separada del golfo de León por una barrera de arena costera que enlaza el volcán de Agde y la colina deSète (el monte Saint-Clair). Se extiende al este en el étang des Eaux-Blanches [laguna de las Aguas Blancas], ahora parcialmente relleno. Al oeste se encuentra el étang y marismas del Bagnas, propiedades de laConservatoire du littoral y reserva ornitologica protegida. En un lugar llamado «Los Onglous», en la comuna de Marseillan, el canal du Mididesemboca en la laguna de Thau, que la conecta así con el puerto de Sète y el mar Mediterráneo. El canal del Ródano en Sète, un canal artificial de unos 98 km que entró en servicio en 1789, conecta el étang con el río Ródano.
                                                     ESTE es el enlace de wilkipedia de donde he sacado la información y donde encontraréis mucha más,






Una zona donde no se piden menús caros ni complicados, todo lo contrario, sencillo pero lleno de sabor, con productos frescos como ostras o mejillones como en este caso.

Aquí encontramos los mejillones gallegos en PESCADOS CORONA, grandes y hermosos que no nos dejarán mal en ningún momento.

En Alicante se encuentra PESCADOS CORONA que nos proporciona esa calidad y los encontramos  en el Mercado Central de Alicante, puesto nº 189.
Además podemos hacer nuestras compras sin movernos de casa o el trabajo, viendo en directo todo lo que nos ofrecen tanto en pescado como en marisco.
Ponen a nuestra disposición cuatro cámaras que nos lo muestran entrando en su página.
No esperéis más, es la forma más cómoda y sencilla de comprar en estos momentos ya que también nos lo acercan a la dirección que nosotros elijamos.


MEJILLONES A LA MARINERA, RECETA DEL ESTANQUE DE THAU.

INGREDIENTES:

Un kilo de mejillones gallegos de PESCADOS CORONA.
50 gramos de mantequilla.
Una cebolla grande muy picada.
2 cucharadas de perejil picado.
Un poco de cebollino picado.
Una hoja de laurel.
Una rama de tomillo o media cucharada de café de tomillo seco.
Una cucharada de vinagre de manzana o vino.
100 ml de vino blanco.
Una cucharada de harina.
El caldo de hervir los mejillones.
Muy poca sal, pero solo al final.

ELABORACIÓN:

Limpiamos muy bien los mejillones quitando todas las barbas, con un estropajo  como el Nanas me han dicho que se limpian genial y rapido, hay que probarlo.
He preferido hacer los mejillones por separado, siempre queda algo de las barbas en el caldo y dejándolos en su punto nada más abrirse quedan perfectos luego al añadirlos a la salsa, igualmente aprovechamos el caldo colado para la salsa.
Ponemos los mejillones limpios en una olla con un chorrito de vino y una hoja de laurel, cocemos hasta que se abran.



Para la salsa en una sartén profunda calentamos la mantequilla y freímos la cebolla picada con la hoja de laurel con la que hemos hecho los mejillones, el tomillo, el perejil y el cebollino.


Añadimos el vinagre y el vino.

Colamos el caldo de los mejillones  a mi me ha quedado unos 300 ml, y desleimos la cucharada de harina en un poco de ese caldo.
Echamos la mezcla de caldo y harina al resto de la salsa para que espese, formará una bechamel clarita a la que le vamos incorporando más caldo de los mejillones hasta que quede a nuestro gusto.
Es el momento de probarla y rectificar tanto de especias como de añadirle la sal si hace falta, muy poca os lo aseguro.
Echamos los mejillones a la salsa, removemos dejando que se impregnen bien de la salsa.
Servimos calientes.






Otras recetas con una salsa similar llevan nata, esta es como hemos visto con una bechamel ligera, con ese gusto a tomillo y perejil que lo hace ideal acompañado de unas patatas fritas para una cena con un poco de ensalada al lado.



Espero que os guste.
Es toda una delicia, os lo aseguro.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Langosta a la alicantina.



Viendo recetas para hacer esta maravillosa langosta de PESCADOS CORONA  en libros, revistas, por la red y sin quererla hacer a la plancha que desde luego así sola es una auténtica gozada he pensado que le iba a aportar un poco de sabor, pero sabor a nuestra tierra, a Alicante.



Aquí la tenemos, preciosa, llena de color y sabor.

Un producto de esta calidad  hay que conseguirla en una pescadería de total confianza y donde sabemos que todo es fresco y de total garantía.

Para eso en Alicante contamos con PESCADOS CORONA, situados en el Mercado Central, puesto 189.
Con un sistema innovador de venta ya que entrando en su página web e inscribiéndonos en ella vemos todo el pescado y marisco con  las cuatro cámaras que tienen donde nos muestran el puesto en directo.
Así podemos comprar desde casa o el trabajo y además nos lo traen al domicilio que deseemos esa misma mañana.

No la vamos ni ha hervir, ni a despiezar, solo cortarla por la mitad para que todo su jugo quede dentro del caparazón y recubrirla con un poco del sofrito que vamos a hacer que le va a aportar ese toque y que si cabe va a realzar todavía más su gusto.


Para que la langosta mantenga los jugos meteremos la langosta en el congelador unos diez minutos, de esta forma al partirla no se saldrán o se saldrán menos.
Empezaremos por cortarla por la mitad a lo largo, dándole la vuelta y poniéndola con las patas hacía arriba.
Le clavamos un cuchillo donde separa la cabeza del cuerpo siguiendo todo el centro de las patas hasta el final de la cabeza.
Hay que llevar cuidado, el caparazón es muy duro y hay que hacer fuerza.
Es mejor poner un paño bajo la langosta para poderla aguantar bien y que no se resbale, así mismo esto nos evitará pincharnos con las puntas en las que acaba el caparazón de la cola.



Una vez tengamos dividida la cabeza en dos seguimos a lo largo de todo el cuerpo, desde donde se separa de la cabeza hacia la cola, así es mucho más fácil



Ahora observamos una vez dividida la carne blanca y jugosa que tiene.
En este momento quitamos con unas servilletas de papel la tripa, con cuidado de no manchar el resto de la carne y guardando las huevas si las hubiera.
En este caso no tenía.


Ya la tenemos dispuesta para cocinarla.

Aunque me haya extendido un poco he querido mostraros un paso a paso de como partirla.
Ahora la podemos hacer así simplemente en una fuente con el horno puesto abajo y arriba, con un poco de aceite y un poco de sal por el cuerpo o simplemente sin nada, con la carne hacía arriba y que se haga sola, para luego comerla si es vuestro gusto con un poco de limón.
Pero siempre que el caparazón haga de recipiente, así guardará los jugos y no quedará seca.
En unos 15 o 20 minutos dependiendo del tamaño la tendremos lista.
Se puede acompañar de mayonesa, una salsa ligera de aceite y perejil, como más nos guste.



Si por el contrario queremos hacerla a la alicantina como yo la he llamado esta es la receta.

LANGOSTA A LA ALICANTINA:

Una langosta
Una cebolleta tierna picada.
Dos ajitos tiernos pelados y picados.
Un cuarto de ñora frita y picada con un poco de sal.
Un tomate maduro rallado.
Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Una pizca de albahaca, tomillo y eneldo.
Unas hojas de perejil picadas.
Un chorrito de vino blanco.
Un chorrito de fumet de cabeza de marisco.


ELABORACIÓN:

Calentamos la sartén, echamos una cucharada sopera de acetite y sellamos por la parte de la carne la langosta, un minuto, lo suficiente para sellar.




Hacemos lo mismo con la otra mitad.



Las pasamos a una fuente y ponemos a calentar el horno a 180 grados.

Mientras tanto freímos el cuarto de ñora en trocitos pequeños en el aceite de la sartén, si hace falta le añadimos un poco más, llevando cuidado que no se nos queme ya que amargará, pasamos a un mortero y
picamos con un poco de sal.



En ese mismo aceite freímos la cebolleta con los ajitos tiernos troceados, añadimos un poco más de sal.
Cuando este dorado añadimos el tomate con un poco de azúcar que quitará acidez y caramelizará un poco.
Incorporamos también las hierbas y cuando este casi frito la ñora picada.
Mojamos con un poco de vino y un chorrito de fumé, es mejor añadir más tarde.

Queremos un sofrito no una salsa por eso los líquidos hay que ponerlos con cuidado.




En la fuente del horno  untamos las dos mitades de la langosta con este sofrito,por encima,  ligeramente.
Partimos unos tomatitos pequeños que también mojamos en el sofrito y los ponemos alrededor de la langosta e introducimos en el horno unos quince minutos, mirando si están hechas.
La langosta no ha de quedar cruda pero tampoco seca.
Si la dejamos templar en la misma fuente después de cocinada ella misma en su caparazón acabará haciéndose.





La langosta al hacerla así, con el sofrito justo por encima sigue sabiendo a langosta, no la hemos camuflado en una salsa que le quite todo el protagonismo y el gusto.
No es un marisco barato y sobre todo tiene un sabor por si mismo excelente que debemos apreciar cuando lo comemos.


Para el resto del sofrito tostamos unas rodajas de pan y lo untamos por encima.
Acompañamos con unos tomates o una ensalada al gusto.

Espero que os haya gustado, he de decir que el sabor ha superado mis expectativas.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Bacalao con espinacas a los cinco minutos



Un clásico de la cocina, el BACALAO CON ESPINACAS, hecho de una manera muy sencilla y rápida.
Gustoso y lleno de vitaminas, no se puede pedir más.
Hecho con un bacalao fresco  que habremos pedido a nuestra pescadería que nos los preparen en porciones o en rodajas.
Recién comprado lo podemos congelar , pero siempre las porciones separadas unas de otras, así solo sacaremos lo que vayamos a utilizar.
El bacalao fresco está mucho más barato que el salado, ahorrándonos también el tener que desalarlo.



Suelo tener siempre en casa bacalao fresco que ya me preparan a mi gusto en PESCADOS CORONA.

Pinchando en su nombre entramos en su página y con las cuatro cámaras que tienen instaladas vemos todo el pescado y marisco que ponen a nuestra disposición.
Si nos damos de alta podemos comprar desde casa o el trabajo o simplemente ver lo que hay en el puesto.
Para comprar nada más fácil que pedir turno y ellos nos llaman al teléfono que les hayamos proporcionado sin coste alguno para nosotros, escogemos pescado, nos lo limpian a nuestro gusto, siempre viéndolo en directo y si así lo deseamos nos lo envían a casa.
¿Fácil?. Ya vemos que si, comprar nunca ha sido tan rápido y sencillo.
Además con una calidad insuperable.


Y con esta calidad vamos a elaborar nuestra receta.

INGREDIENTES:

  • 2 porciones de BACALAO de PESCADOS CORONA por persona.
  • 100 gramos de espinacas limpias y partidas por persona.
  • Dos ajitos tiernos por persona.
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • Ralladura de limón.
  • Sal y pimienta negra molida.


ELABORACIÓN:

Echamos en una sartén la cucharada de aceite.
Cortamos los ajitos tiernos y los freímos a fuego bajo para que no se nos quemen.
Incorporamos las espinacas crudas, SIN HERVIR,  con un poco de sal y pimienta, le damos unas vueltas con una espátula , en dos minutos las tendremos hechas, no necesitan más,  así conservarán todas sus vitaminas y no se pondrán negras.
Sacamos a un plato y reservamos.
Si las espinacas han soltado algo de agua la reservamos en un bol.
Echamos unas gotas de aceite de oliva virgen extra y doramos el bacalao, dándole la vuelta hasta que veamos que queda hecho en su punto y que sus lascas se van separando.
Ya lo tenemos al punto y no han pasado más de tres o cuatro minutos.
Montamos el plato poniendo las espinacas con los ajitos, encima el bacalao y por encima rallamos un poco de limón.


Ligamos si tenemos el caldo de las espinacas con unas gotas de aceite y lo echamos por encima del bacalao y las espinacas.
Servimos caliente.




Ya tenemos listo en pocos minutos un plato lleno de sabor, sano y con todas sus vitaminas.



Lo único malo que tiene esta receta es que os habría gustado hacer el doble y seguir comiendo.


Gracias por pasar por mi cocina.

martes, 2 de diciembre de 2014

Besugo al hinojo y perejil.



Si hay un pescado típico de Navidad es el BESUGO.
Su carne blanca pero un poco grasa típico de los pescados azules le da ese sabor tan apreciado.
No esperéis encontrar un pescado falto de gusto, todo lo contrario, al alimentarse de los mejores crustáceos y pequeños peces hace que su sabor sea inigualable y que merezca la pena cada euro que paguemos por el.

No hay que enmascarar su sabor con salsas demasiado especiadas, algún toque ligero como en este caso el hinojo y el perejil son suficientes para que el gusto del pescado sobresalga entre los demás.


Como siempre y más en este caso la frescura del pescado es primordial.
Todavía se pueden comprar a precios más razonables que los que encontraremos más cercanos a la noche  de Nochebuena.
Congelándolo y un día antes descongelandolo en la nevera será suficiente para que nos parezca recién pescado.

En Alicante se encuentra PESCADOS CORONA que nos proporciona esa calidad y los encontramos  en el Mercado Central de Alicante, puesto nº 189.
Además podemos hacer nuestras compras sin movernos de casa o el trabajo, viendo en directo todo lo que nos ofrecen tanto en pescado como en marisco.
Ponen a nuestra disposición cuatro cámaras que nos lo muestran entrando en su página.
No esperéis más, es la forma más cómoda y sencilla de comprar en estos momentos ya que también nos lo acercan a la dirección que nosotros elijamos.


Esta es mi propuesta para este magnífico pescado.

BESUGO AL HINOJO Y PEREJIL.

  • Un besugo de 1.200
  • Un bulbo de hinojo con sus hojas.
  • Un  buen puñado de hojas de perejil.
  • Dos limones.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal y pimienta negra molida.




Su elaboración es de las más sencillas que hay.
Pedimos que nos den el pescado ya limpio de tripa.
Si lo compramos para congelar es mejor hacerlo sin lavar, así me lo han dicho siempre los pescadores de la zona.
Si se descongela siempre dentro de la nevera, por lo que dependerá lo grande que sea para el tiempo de descongelación.
Para este peso un día antes, tapado para que no coja olores ni el, ni el resto de la nevera nos huela a pescado.

Picamos las hojas de perejil, las hojas de hinojo y algún rabito del hinojo en rodajas.
Maceramos las hojas con aceite de oliva virgen extra, dos cucharadas soperas de limón ,sal y pimienta molida.

Impregnamos el pescado por dentro con esta mezcla y aún así le ponemos un poco más de las hierbas junto con unas rodajas de limón por dentro.

Tapamos con papel de hornear e introducimos en el horno a 190 grados unos 25 minutos.

Cada horno funciona de una manera, el calor ya lo sabemos muchos de los que cocinamos no es el mismo en cada horno por eso a partir de los 15 minutos es mejor ir mirando el pescado a ver el tiempo que le puede faltar.
Normalmente el tiempo suele ser con el horno a 190º unos 15 minutos por cada kilo, pero como os digo es mejor ir viéndolo.

Cortaremos también un bulbo o dos de hinojo a rodajas de un dedo de gruesas  para hacerlo a la plancha.
Ha de quedar al dente.
Con un poco de sal y rociado con limón y un poco de aceite resulta exquisito.



El resto de la guarnición es ya a vuestro gusto.
Unas patatas panadera o fritas gruesas, unos tomates también a la plancha resulta ideal para servir como guarnición a este besugo.





Como veis una receta super sencilla para no complicarnos mucho y tener tiempo para el resto del menú.

Si no habéis probado el hinojo en vuestras recetas os dejo un enlace para que veáis todas las propiedades que tiene que no son pocas.
http://www.botanical-online.com/medicinalsfoeniculum.htm

Aparte del  ligero sabor a anís que nos deja en nuestros platos y que tan bien combinan con el pescado.
Si lo compraís decid al vendedor que no le corte y tire sus hojas ya que son ideales para hacer infusiones o aromatizar nuestros platos.

Es ideal para comerlo en ensalada




El pescado como se aprecia en la foto estaba en su punto, no me gustan los pescados secos, por el contrario y más con este ha de estar muy jugoso.




Solo queda dar buena cuenta de el, con unas gotas más de limón y aceite si es vuestro gusto o sin más recién salido del horno para apreciar todo su sabor.

Espero que os haya gustado mi receta, como sabéis siempre hecha con todo mi cariño.


martes, 25 de noviembre de 2014

Pato a la naranja.



Si hay un ave que me gusta a rabiar es el pato y si hay una receta que tenía ganas de hacer era esta.
No siempre encuentro pato y cuando lo vi en el Lidl congelado y a buen precio lo compré.
Pesaba 2.300 más o menos y no llegó a 10 euros.
Venía envuelto en plástico y no podía ver la piel hasta que abriese la bolsa y descongelase y de como estuviese esa piel iba a depender la forma de hacerlo, si entero o partido.
Me gusta que la piel esté perfecta y así fue, no me ha defraudado.

Le comenté a mi amiga Conchi de El PUCHERO DE LA BRUJA que estaba haciendo una receta  para estas fiestas y se nos ocurrió ya que ella estaba haciendo otra, la suya una crema, que la incluyésemos cada una en el blog de la otra. .
Ella nos propone  una CREMA DE RAPE CON ALBÓNDIGAS DE GAMBONES.


No dejéis de visitarla. Pinchad en la foto y veis su receta.


Hasta el día que lo cociné, no sabía en que estado iba a estar la piel ya que estaba congelado y con una bolsa que no me dejaba ver el interior, menos mal que estaba perfecta.
He de decir que la calidad es muy buena, lleva a parte el higado y resto de menudillos dentro del pato en una bolsa aparte.





Aquí lo tenéis. Ya veis lo bien que está.

Le corté la piel del cuello que le sobraba y de la parte del trasero también junto con los menudillos, ya veréis que hacemos con ello en otra receta.

Ahora hay que atar el pato para que no pierda la forma en el asado.
En algunas recetas lo van sofriendo para que la piel coja color, yo simplemente ato y salo para introducir en el horno mientras preparo la salsa.


Empiezo a atar las patas y según como este el ave continuo, nunca ato de la misma manera, siempre lo hago según creo, con intuición pero eso si con cuidado y sin apretar demasiado, la piel quiero que quede perfecta para servirlo.

Lo pongo en la fuente y lo meto en el horno a 160 grados que se vaya haciendo despacio, que suelte grasa.
Lo podemos tapar con papel de horno, pero a esa temperatura no hace falta, no se va a quemar.

La salsa no es complicada pero si un poco laboriosa, lleva su tiempo, pero viendo el paso a paso vemos que es muy fácil.

Consta de tres partes y el fondo oscuro es la primera.

INGREDIENTES PARA EL FONDO OSCURO:


  • Una cebolla blanca en juliana o picada.
  • Una cebolla roja en juliana o picada.
  • Un tomate grande maduro partido.
  • Dos o tres zanahorias en rodajas.
  • Una buena carcasa de pollo troceada.
  • Dos o tres dientes de ajo partidos.
  • Dos hojas de laurel.
  • Un ramillete de perejil.
  • Sal y pimienta negra molida.
  • Romero y tomillo, fresco o en polvo.Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • Dos litros de agua.
ELABORACIÓN:

Comenzamos dorando en la sartén la carcasa con los ajos y el aceite, más que dorar que coja mucho color,  que se tueste en el sofrito, eso es lo que nos dará el color a la salsa.



Una vez que este un poco dorado añadimos las verduras y el resto de ingredientes.
Dejamos que siga todo friéndose y tostándose.


Conforme se va friendo el olor de las hierbas y resto de ingredientes llamará nuestra atención por el olor tan rico que desprende.


Cuando todo este bien tostado le añadimos el agua, hasta cubrir o un poco más.
Tapamos y dejamos cocer por espacio de casi una hora.

Este paso lo podemos tener hecho con antelación.



Todavía le añadí más agua, como dije hasta cubrirlo.

BLANQUERAR LA PIEL DE LAS NARANJAS EN JULIANA:

Aparte cortamos la piel de dos naranjas y las partimos en juliana.
Ponemos en un cazo con dos dedos de agua la piel de naranja cortada y dejamos unos minutos que hiervan hasta que se pongan blandas.



Reservamos.

REDUCCIÓN DE CARAMELO CON VINAGRE:
  • 50 gr. de azúcar.
  • 50 gr. de vinagre de manzana o de vino.
  • Un tapón de Gran Marnier o Cointreau.



Echamos en un cazo el azúcar dejando que caramelice.Incorporamos el vinagre junto con el Gran Marnier o el Cointreau y lo dejamos reducir hasta que veamos que coge cuerpo, reservamos.



  • El zumo de dos naranjas.



Colamos en otra olla el caldo pero restacamos la zanahoria que podamos y la cebolla que la dejaremos también para triturarla con el.
Añadimos la mitad de la reducción del caramelo el resto lo reservamos.
Incorporamos también el zumo de la naranja a la salsa.
Echamos la mitad de la juliana de naranja y el resto la reservamos para decorar los platos.
Trituramos todo con la batidora y reducimos un poco para que espese.
Ya sabéis que no me gusta mucho añadir harinas para espesar las salsas pero si os hace falta mezclamos un poco de harina en una cucharada sopera de  salsa y la espesamos con ella.





Ya tenemos hecha la salsa, ahora seguimos con el pato.
Como vemos esta salsa se puede tener hecha con antelación, incluso hacerla y congelarla, dejándonos así tiempo para seguir con el resto del menú que tengamos escogido.

Os aconsejo hacer suficiente para congelarla o guardarla por partes  por si la usamos para una carne de cerdo o pollo en otra ocasión.

Es el momento de seguir con el pato que en realidad es muy fácil.
Lo tenemos una temperatura de 160 grados durante 45 minutos y estamos viendo que se va poniendo dorado y ha soltado grasa que ha quedado en el fondo de la fuente.

Vamos a pasar esa grasa a un cuenco y una vez fría la guardamos en la nevera para otro uso,  no hace falta en absoluto usarla en esta receta,


Con la reducción del caramelo que teníamos reservado pincelamos el pato por todos lados.
Este paso junto con la salsa al final de su cocción es lo que le dará un sabor exquisito.




No hace falta darle la vuelta, así no romperemos la piel que es fundamental para su presentación.

Se mete en el horno de nuevo y se pincela las veces que creamos oportunas hasta que tenga el color deseado y quede hecho.



El tiempo del horno es un poco más prolongado al hacerlo a baja temperatura.
Lo hemos tenido unas dos horas y un poco más, perdonad no lleve cuidado en ver el reloj, se va pinchando con un palo de pinchito para ver si sale jugo de su interior, si no es así es que esta hecho.

Cuando lleguemos casi al final de la cocción le vamos añadiendo un poco de la salsa por encima o en el fondo, poniendo el grill un poco si queremos la piel crujiente.

Mejor dejarlo reposar un poco dentro del horno caliente.

Lo decoramos con rodajas de naranja y la juliana de la misma que teníamos reservada.


El pato lo que no debe quedar nunca es seco, si tenéis dudas llevadlo ya partido a la mesa, si por el contrario os hubiese quedado un poco crudo, eso depende del gusto de cada comensal con un minuto en el microondas será suficiente para que quede en su punto.

Si os fijáis bien la pechuga está sonrosada en su interior y gracias a la salsa muy jugosa pero para nada aceitoso ya que lo hemos desgrasado a mitad de cocción del horno.


Esta es mi forma de hacerlo, la vi hace tiempo en internet y no apunte donde, pero en cuanto de con ella pondré el enlace, no era un blog.

Espero que os guste, es laborioso pero muy fácil.
Si tenéis alguna duda os respondo en los comentarios.
Muchas gracias por visitar mi cocina y por comentar la receta.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Calabacines rellenos con sofrito tradicional de caballa.



Con unas caballas,  unos calabacines y poco más  podemos hacer un plato perfecto para estas fiestas.
No hace falta hacer un gasto excesivo, solo cuidar la presentación y cortarlos con una forma original que los realce.
De esta manera nos salimos de la rutina del calabacín relleno de carne picada de cualquier tipo, queso o bechamel.

Necesitamos también que las caballas sean hermosas para que así separemos con mayor comodidad la carne de las espinas.

Este blog se abastece de pescado en el puesto del Mercado Central de Alicante nº189.

En PESCADOS CORONA
Nos lo preparan listo para como lo vayamos a cocinar, en este caso sin espina central, sin cabeza y listos para freír, es todo un lujo no perder tiempo en casa haciendolo y con una calidad ten excelente.
Pinchando en el nombre nos lleva a su página y vemos el puesto en directo, daos de alta para poder comprar o preguntar desde casa, sin tener que ir al mercado.
SEUR nos lo lleva a casa.

INGREDIENTES: ( para dos personas)

  • 3 Caballas grandes, solo los lomos sin espinas.
  • Dos calabacines.
  • 1 cebolla grande picada.
  • Dos tomates grandes maduros.
  • 3 dientes de ajo.
  • Un poco de pebrella. Si no la conocéis la encontrareis en la marca CARMENCITA.
  • Sal y pimienta negra molida.
  • 4 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • Un chorrito de vino blanco.
ELABORACIÓN:

Lavamos y dibujamos con la punta del chuchillo el dibujo que queremos hacerle al calabacín para luego partirlo y que salga entera la parte del rabito.

Una vez dibujado es cuando vamos a clavar el cuchillo que tenga punta fina y lo vamos metiendo hasta que llegue al centro del calabacín, así con todo el contorno que hayamos dibujado, estiramos de la parte superior y si vemos que nos cuesta es que hay que hacerlo de nuevo siguiendo los cortes, es cuando notamos con el cuchillo donde faltaba por cortar por dentro.
Enseguida vemos que sale perfectamente.




No es tan difícil os lo aseguro y merece la pena el resultado, seguro que os sale mejor que a mi.
Se me ocurrió la ultima vez que lo hice con un limón y no ha quedado mal.

Los calabacines los frotamos con un poco de aceite, les echamos algo de sal y los metemos al horno o al microondas hasta que veamos que están medio hecho.
Sacamos, dejamos enfriar un poco y vaciamos el interior con una cuchara, sin llegar al fondo.
Cuidado con las puntas no las estropeemos, perdería la gracia el plato.

En el siguiente paso echamos en una sartén un poco grande dos cucharadas de aceite con los dientes de ajo partidos, dejamos que se frían un poco y sofreímos los lomos de las caballas por ambos lados, no las llegaremos a hacer del todo, lo suficiente para que podamos desmenuzarlas y quitarle si queda alguna espina.
Sacamos y reservamos.
En ese mismo aceite y dejando los ajos freímos también la cebolla picada, enseguida vemos que el olor es delicioso al mezclarse con el fondo que queda de las caballas, añadimos a mitad de cocción el relleno de los calabacines picados.



Reservamos en un cuenco la cebolla con los ajos y es el momento de sofreír el tomate con un poco de sal y una pizca de azúcar para quitarle la acidez.
NOTA: Mucho mejor con tomate cortado y no el que venden triturado o ya sofrito, queda mucho más gustoso.
Cuando este el tomate añadimos a la sartén la cebolla con los dientes de ajo ya sin piel y que machacamos con un tenedor para que se incorporen al resto de ingredientes sin encontrar trozos  y la caballa desmenuzada aromatizándolo con la pebrella,



Vemos que la caballa está un poco cruda, no pasa nada, entre que la mezclamos ahora en la sartén y luego cuando hayamos rellenado el calabacin con el relleno se acaba de hacer.

Mezclamos todos los ingredientes y rellenamos los calabacines.
Introducimos en la misma sartén, ponemos al rededor el relleno que sobra, añadimos un poco de vino blanco y una pizca de agua.
Tapamos y dejamos cocer hasta que se acaba de hacer a fuego lento.
Cuidado no se nos queme.



Si tenemos un tajin se pueden acabar en el, si admite el fuego o usarlo simplemente para servirlo en la mesa.




Me gusta que quede relleno fuera, así el que le guste puede ir cogiendo un poco más conforme se corta y come el calabacin y le damos un poco más de color al plato.