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viernes, 28 de julio de 2017

Coliflor en vinagre, encurtidos.


Preparar conservas caseras es sencillo y rápido.
Las podemos elaborar no solo con olivas, también con distintas verduras.

Ya os puse una vez como hago las tápenas o alcaparras y sus tallos, os dejo el enlace AQUÍ para que no tengáis que buscarlo.

Para hacer un encurtido la verdura ha de estar muy fresca, no la tengáis días en el frigo porque pierde tersura y eso hace que luego no quede bien.
El vinagre que usemos ha de ser de calidad, como no es un producto caro escoger un buen vinagre de vino blanco.

Os cuento como la he hecho.

Lo primero es hacer una salmuera para que la coliflor pierda parte de su agua y esto ayude a su conservación. Además cogerá la verdura la sal que necesite y la dejará tersa hasta que la consumamos da igual el tiempo que pase que ya os digo yo que será poco en cuanto abráis el bote.

Los botes para envasar la coliflor o cualquier verdura han de ser de cristal, a mi me gusta mucho más que otro tipo como la porcelana o el acero inoxidable porque me permite ver lo que hay dentro, son económicos ya que nos sirve cualquier bote de los que compremos como por ejemplo mayonesa .
Lo importante es reutilizar lo que ya tenemos.
También deben estar bien limpios y esterilizados, esto lo haremos hirviendolos en agua por unos minutos y dejando que sequen encima de un paño.

Vamos con la receta:

Salmuera: 
  • Medio kilo de coliflor limpia y partida en ramitos, así la ordenaremos  mejor en los botes.
  • 60 gramos de sal.
  • Unos 80 ml de agua fria.

En un bol echamos el agua y disolvemos la sal. Echamos la coliflor, tapamos con film transparente dejándola  en la nevera toda la noche o 24 horas.



Para hacer el encurtido mezclamos.

  • 300 ml de vinagre de vino blanco de calidad.
  • 8 bolas de pimienta negra.
  • 2 hojas pequeñas de laurel.
  • 2 clavos de olor
  • dos o tres ramitas pequeñas de hinojo ( optarivo)
Para elaborarlo calentamos en un cazo el vinagre ligeramente.
Apagamos el fuego y echamos el resto de ingredientes dejando que maceren y que enfríen.
Sacamos la coliflor de la nevera, escurrimos y ordenamos en los tarros bien limpios.


Llenamos los tarros casi del todo.
Rellenamos con la mezcla de vinagre y especias hasta que  cubra por completo la coliflor.
Le damos unos golpecitos a los botes contra la encimera para que salga cualquier burbuja de aire.



Una cosa que yo hago ya que no quiero que el vinagre toque la tapa metálica es poner papel film en primer lugar y luego ya cerrar con la tapadera.
Ya lo tenemos listo para guardar en un lugar fresco, en una alacena donde no de el sol o fuente de calor o en una bandeja del frigorífico.




Lo dejaremos como mínimo una semana antes de consumirlo, yo lo suelo tener más sobre tres semanas.





Ya solo queda abrir y disfrutar.

Otra vinagreta estupenda es añadir a la anterior las especias que encontramos en el interior de un bote de pepinillos en vinagre o agridulces, así los aprovechamos, lo importante es reutilizar lo que tenemos.

O hacerlo nosotros mismos con estos ingredientes: El sabor será más intenso que si aprovechamos el del bote.
  • Un poco de pimiento rojo muy picada, 
  • Unos palitos pequeños de hinojo, 
  • Un cachito de cebolla blanca muy picada ( poco).
  • Unas bolitas de mostaza en grano que ya encontramos en las grandes superficies. 

Si le queréis dar un punto agridulce añadir 
  • media cucharada de café de azúcar por bote.

Cerramos como antes el bote y agitamos para que todo se mezcle y dejamos guardadito que hagan las especias su magia.




Ya véis lo tiesa que está la coliflor y esta ya llevaba un mes en el bote.

La podemos usar como un ingrediente más en una ensalada, con pescado o carne a la plancha o simplemente para comerla sola, está riquísima.

¿Cómo ha hacéis vosotros?
¿Tenéis algun truquito?

jueves, 20 de julio de 2017

Paparajotes.



























Los paparajotes son hojas de limonero, bien limpitas, embadurnadas por una masa ni líquida ni espesa de harina, leche y huevos. Fritos y pasados aún calientes  por mezcla de  azúcar y canela.
No vas a poder comer solo uno, te lo aseguro.

Este es un dulce que solía hacer con mi tía Teresa.
Muchas tardes en  verano cogíamos las mejores hojas de algún limonero del jardín para hacer este postre.
Más que para después de comer eran para la merienda. Como me gustaba cocinar a su lado, bueno, cocinar no, meter la mano en la masa, mezclar el azúcar con la canela para luego pasarlos por ella .
 Siempre me decía riendo que no comiese más porque mi tío también quería probarlos.
Me he criado entre  dos casas, la de mis tíos y la de mis padres
Mi madre, mi abuela y mis tíos eran de la Vega Baja y como en Murcia es un dulce típico de allí.

Si es fácil de hacer más divertido es comerlos, ya que se muerde la masa mientras se estira del rabito de la hoja del limonero. 

Esta receta pertenece al calendario de Expert del año 2017, del mes de Marzo.
He colaborado cocinando y emplatando. La foto es de David Santacruz Fontecha, amigo y gran fotógrafo.

Y como estamos en Julio, mes que en Desafío en la cocina casi todo el mundo está de vacaciones, las que nos quedamos podemos ganarnos algún comodín con alguna receta de un desafío anterior que no hayamos publicado.


Este mes de Julio toca receta dulce y el mes que viene, en Agosto receta salada.

Esta es la mía y os digo como elaborarla.

Ingredientes:
  • 15 ó 20 hojas de limonero, con su rabito y bien limpias. Escogerlas bonitas, sin manchas.
  • 500 gramos de harina
  • 500 ml de leche.
  • 100 gramos de azúcar, esto es un poco a gustos.
  • 3 huevos medianos.
  • Un sobre de levadura de repostería.
  • Ralladura de un limón.
  • Aceite para freír.
  • Azúcar y canela para rebozar los paparajotes una vez terminados.


Lavamos y secamos las hojas de limonero.

Truco de mi tía Teresa:
Calentar la leche con unas cáscaras de limón y un palito de canela. Dejar enfríar y una vez frío colar.
Con esta leche haremos la masa de los paparajotes.

En un bol batimos los huevos,  el azúcar, la ralladura de limón y la levadura.
Vamos añadiendo la leche y seguimos mezclando.
Añadimos la harina a pocos y vamos batiendo para que no hagamos grumos  hasta que tengamos una consistencia de papilla, ni muy líquida ni muy espesa.
La masa tiene que quedar consistente, para que al mojar la hoja, se adhiera la masa a ella por las dos caras sin llegar al rabito.

Tenemos el aceite preparado caliente y vamos mojando las hojas en la masa y echándolas en el aceite con cuidado hasta que se doren por un lado y dándoles la vuelta para que se doren por el otro.
Sacamos y dejamos escurrir en un plato con papel de cocina para que no se queden aceitosas.
Aún calientes se pasan por una mezcla de azúcar y canela, esto les da el toque definitivo de sabor y de vistosidad.

Esto lo repetiremos tantas veces como hojas hayan.

Trucos:
Es mejor no echar muchas hojas a la vez en el aceite para que podamos darles la vuelta con facilidad.
El aceite no ha de estar muy caliente para que no se requeme, lo justo para que frían bien.
Si es necesario con un colador pequeño se va retirando los restos de masa que quedan por el aceite entre una fritura y otra.

Si hacéis muchas y os sobran , frías están riquísimas también, la masa pierde un poco de crujiente pero en mi casa nos peleábamos por ellas.

Ahora que están los niños en casa y los no tan niños, es el momento ideal para preparar esta receta.
Si es solo para mayores le podéis añadir a la masa un poco de licor, anís, licor de naranja o el que más os guste.

Espero que este verano loco nos deje respirar a los que estamos pasando tanto calor y a los que tenéis un tiempo más revuelto os deje disfrutar un poco del sol .






viernes, 14 de julio de 2017

Mermelada de albaricoques.



Ya ha llegado el veranito y con el toda la fruta rica del mundo mundial.
Entre ellas los albaricoques.
Me vuelve loca esta fruta, una de mis preferidas y hacer cualquier postre con ellos es muy fácil y rápido.
En este caso  una riquísima mermelada.

La temporada de los albaricoques va de Abril que ya empezamos a encontrarlos hasta casi Septiembre. Pero en pleno verano de Junio a Agosto estan en pleno apogeo.
Aprovechad estos meses que los encontramos a buen precio y maduros con todo su sabor.
Muchas veces, parecen miel y esos son los buenos.
Si veis en algún puesto baratos porque están a punto de pasarse, comprarlos para mermelada, ya me contaréis.



Para los que no hayáis hecho mermelada casera , hacedla con esta fruta, o con fresas, es  fácil, relajante y sobre todo riquísimas.

Para hacerla uso muy poca azúcar, suelen estar dulces y no le hace falta añadirles más.
Eso no quiere decir que no le pongáis más, hay personas que suelen poner por kilo de fruta 750 gramos de azúcar.
Yo os aconsejo que os vayáis acostumbrando a tomar el menos azúcar posible.
En otra entrada os hablaré de la panela, ya se va encontrando en supermercados de barrio y en grandes superficies y es mucho más sana y natural que el azúcar.

Os comento las cantidades que suelo  poner yo por kilo de fruta, pero claro esto es según lo golosos que seaís.

INGREDIENTES:

  • Por cada kilo de albaricoques sin hueso.
  • 350 gramos de azúcar
  • El zumo de medio limón.




ELABORACIÓN:

Lo primero es lavar muy bien la fruta bajo el chorro del agua.
Partimos y quitamos la semilla o el hueso que salen sin dificultad.
Algunas personas los pelan, yo no lo hago, de verdad, no se nota al hacer la mermelada.
Es una piel fina que no molesta en absoluto.


Una vez que la tenemos partida, le añadimos el zumo de limón y removemos para que le llegue a toda la fruta.
De esta manera no se oxidará y conservará su precioso color.

A  continuación echamos  el azúcar, por encima y mezclamos de nuevo con una cuchara de madera.
Tapamos con un papel film el bol y dejamos macerar  por lo menos una hora o toda la noche en la nevera.



Pasadas unas horas vemos como ha soltado jugo la fruta. Dan ganas de comerla así mismo, pero vamos con ella a la olla.




Volcamos todo el contenido del bol en la olla y encendemos el fuego, tiene que empezar a hervir.

No os preocupéis si sale espumita, es normal.

Conforme hierva, bajamos un poco el fuego, dejamos que la fruta se vaya ablandando.

Si queremos sacar un poco del jugo que ha soltado este es el momento, tendremos un almibar para empapar bizcochos riquísimo.

Seguimos a fuego bajo, removiendo de vez en cuando durante media hora o 40 minutos, eso depende de como nos guste, se ira evaporando el jugo y se hará más espesa.



Yo no la tengo tanto, con media hora es suficiente o incluso un poco menos .
Es una fruta que se deshace enseguida y cuando más hierva , más propiedades le quitamos.

Separamos del fuego y trituramos con una batidora si no queremos ver algún trocito, pero fijáos lo suave y lo delicada que se ve.

Si queréis hacer cantidad, hay que guardarla en botes esterilizados y  rellenarlos con la mermelada.
Cerramos y le hacemos el vacio metiendolos dentro de una olla llena de agua, meted en el fondo un paño y sobre el los tarros.
Los dejamos hervir durante media hora, sacamos y enfriamos antes de guardar en un armario de la cocina.























Como muchas elaboraciónes en cocina tardamos más en explicarlas que en hacerlas.
Aprovechad la fruta tan maravillosa que hay y conservarla para cuando ya no la tengamos.

Cualquier duda, consejo o si queréis contad algún truquito no dudéis en dejar un comentario.

En la cocina aprendemos unos de otros y seguro que siempre hay alguien que nos da alguna sugerencia que nos viene de maravilla.


viernes, 7 de julio de 2017

Quiche de calabacin y tomate.


Si hay algo que se hace rápido y es super fácil son las QUICHES.
Las podemos rellenar de lo que nos guste o tengamos en la nevera, se adaptan a cualquier gusto y bolsillo.
Las podemos comer en el campo, en la playa, en la oficina o por la calle , si es que vamos, que nos solucionan más de una comida, cena o merienda.
Esta la he hecho con lo que tenía en la nevera.

INGREDIENTES:
  • Una cebolla picada.
  • Medio calabacín partido en rodajas.
  • Dos  o tres tomates a rodajas.
  • 100 gramos de jamón de York o dulce ( lo  podéis sustituir por bacon, panceta, serrano, lo que tengáis a mano)
  • Tres huevos.
  • 300 ml de leche evaporada. (últimamente huyo de las natas)
  • Dos cucharadas soperas rasas de aceite de oliva o mantequilla.
  • 100 gramos de queso rallado.
  • Una lámina de masa quebrada. ( En este caso comprada del super)
  • Sal y pimienta negra molida.
ELABORACIÓN:

Lo primero es hornear la masa quebrada.
Precalentamos el horno a 180 grados.
La sacamos del envoltorio, con su papel y todo la disponemos en el molde, acoplándola a las paredes con los dedos.
Hay que dejarla un poco más alta que las paredes del molde porque encoge al hornearla.ç
Fijaos en el tamaño de la masa para escoger el molde adecuado.



Pinchamos con un tenedor la pasta para que no hinche y ponemos otro papel de hornear encima y sobre este otro molde para que haga peso, o garbanzos que tendremos solo para esto o venden unas bolas de cerámica para tal uso. Yo no tengo esas bolas y en este momento tampoco  garbanzos, así que puse un molde casi del mismo tamaño que el de abajo .



Horneamos a 180º durante 15- 20 minutos. Se me paso un poco el tiempo y se me tostó demasiado, pero bueno.
Veis como ha encogido un poco la masa?
Da igual, está igual de buena.


Vamos a por el relleno.
En una sartén con una cucharada de aceite o un poco de mantequilla pochamos la cebolla con sal y pimienta.
Si en vez de jamón de york le queréis poner bacon es el momento, así se dorará a la vez.
Mientras se dora, separamos a un lado de la sartén y en la otra mitad doramos los calabacines ( echarle también un poco de sal y pimienta).

Picamos el jamón de york.



En un bol batimos los huevos, añadimos la leche evaporada, el frito de cebolla, el jamón de york picado y el queso rallado si os gusta con un poco más de sal y pimienta.
Mejor id probando para que no nos pasemos con la sal.



Echamos esta mezcla a la masa quebrada que ya tenemos horneada.

Disponemos encima de ella el calabacín, que quede bien repartido.





Partimos los tomates a rodajas y los repartimos también sobre el relleno, que queden intercalados con el calabacín..



Introducimos en el horno que seguimos teniendo precalentado a 180 grados y horneamos hasta que cuaje.
Sabremos que está hecho cuando al meter un palillo en el relleno este sale seco.
Meterlo hacía el centro de la quiche, es lo que más tarda en cuajar.
Sobre 15 ó 20 minutos suele ser suficiente, pero mejor hacer la prueba del palillo, es infalible.




Ya veis , dorada y divina.



Os va a sacar de más de un apuro y hasta para una ocasión especial, rellenandolas con salmón, gambas, espárragos...etc..o haciéndolas con tamaño individual.

¿Os apetece un trocito?

martes, 4 de julio de 2017

Ensalada de frutas de verano y ventresca de bonito.




En verano lo que apetece son platos fresquitos, rápidos, llenos de sabor y vitaminas.
Las ensaladas reunen todas esas cualidades aparte de llenar nuestra mesa de color y vistosidad.
Esta es una de ellas, con frutas de temporada y  otros ingredientes que le aportan distintas texturas  pero ante todo llega a ser una comida completa gracias al queso, los frutos secos y el atún.

La receta y la foto la habréis visto en el calendario Exert del año 2015, esta en concreto pertenece al mes de Julio.
Os cuento como la he elaborado.
Para ver esta y el resto de recetas clikar AQUÍ.

Estos son los INGREDIENTES:

Ingredientes para cuatro personas. ( algunos ingredientes no tienen cantidades, lo dejamos a vuestra elección. Las frutas se pueden cambiar por otras, según encontremos y nuestros gustos.)

  • 8 tajadas de melón muy finas ( así le podremos dar forma y volumen en el plato)
  • 8 hiigos o brevas ( brevas en el mes de Junio e higos a finales del mes de agosto y septiembre)
  • 12 fresas.
  • 12 cerezas
  • Dos aguacates maduros.
  • Zumo de medio limón.
  • 16 nueces.
  • Queso fresco.
  • Ventresca de bonito en aceite.
  • Lechugas variadas o brotes.
  • 12 tomates cherry 
Vinagreta de higos:
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico.
  • la pulpa de medio higo o breva.
  • Sal y pimienta molida.

Para hacer la vinagreta echamos a un bol sus ingredientes: El aceite de oliva virgen extra, el vinagre balsámico, la pulpa del higo o la breva, la sal y la pimienta molida a nuestro gusto.
Batimos con un tenedor hasta que los sabores se mezclen y reservamos.

Pelamos y partimos el aguacate y lo rociamos con un poco del jugo del limón para que no ennegrezca.
Para el resto de ingredientes podemos echarlos todos a un bol o bien disponerlos en el plato para darle un emplatado más vistoso.
Echamos las lechugas los tomates partidos, el aguacate, el atún, el queso fresco partido, las láminas de melón y los frutos secos en el bol. 
Incorporamos la mitad de la vinagreta y mezclamos suavemente.
Repartimos sobre los platos y añadimos las frutas lavadas y partidos los higos. 
Repartimos sobre la ensalada el resto de la vinagreta.


Ya véis, es una ensalada perfecta tanto para comer sola como para acompañar a un pescado o una carne a la plancha o barbacoa.


Feliz verano.


sábado, 20 de mayo de 2017

Flotatina de mousse de melocotón y manzana



Este mes en el grupo estamos de aniversario, el Quinto ni más ni menos.
Y para ellos las bosses querían una celebración por todo lo alto y además fresquita, acorde ya para los calores que tenemos en algunos sitios de España y en otros los que llegarán.

¿Y cual es ese postre que nos ha causado primero un poco de mieditis y luego ha resultado ser sencillo y delicioso?  UNA FLOTATINA.

Os preguntaréis que es, pues muy sencillo una tarta  que se puede hacer de mil maneras, pero  cuyo exterior ha de ser una gelatina que envuelva el interior de tal manera que ese relleno ha de flotar en la gelatina exterior.
Si, habéis entendido bien, flota.
Flota cuando al relleno frío le añadimos la gelatina, esta entra por todas las paredes del molde y lo hace flotar quedando así envuelto en ella. ¿Complicado? para nada, os lo demuestro con las fotos del paso a paso y comento ya que es mi primera flotatina pero no la última mis errores y como los he resuelto por si os pasa a quien la leáis.
También comentaros que ha sido un auténtico éxito, hasta a mi que soy muy exigente con los postres y que no todos me gustan este me ha encantado, tanto es así que lo repetiré más de una vez.

Pinchando en el logo encontráis todas las tartas de mis compañeras, donde no vamos a ver una igual a la otra y que nos va a enseñar multitud de ideas y consejos.


Vamos con la receta:

INGREDIENTES:

Para la crema pastelera de melocotón:


  • 400 gramos de melocotón en almibar y ml del almíbar.
  • 50 gramos de harina de maíz. (Maicena)
  • 40 ml de zumo de melocotón o agua.
  • Azúcar o sacarina al gusto (no pongo cantidades porque depende de como os guste de dulce ya que el melocotón lleva azúcar)
  • 2 huevo y una yema.
Sobrará crema pastelera que podremos utilizar para otros postres.

Para la mousse de melocotón:

  • 350 gramos de crema pastelera de melocotón.
  • 500 ml de nata para montar con un mínimo de 35% de grasa. ( muy fría)
  • 2 huevos
  • 40 ml de zumo de melocotón o agua.
  • 8 hojas de gelatina, hojas de cola de pescado neutra. ( le tendría que haber puesto 10)
  • 100 gramos de azúcar o sacarina al gusto ( como siempre digo la cantidad depende del gusto de cada uno, no va a modificar la receta,  pero cuidado con la sacarina, si es mucho puede amargar, mejor ir echando poco a poco)
Gelatina exterior:
  •  750 ml de zumo de manzana. de un brick de litro de zumo de manzana o si tenéis licuadora ( yo no) lo podéis hacer natural, mucho mejor,
  • 12 hojas de cola de  pescado neutra.
 Molde rígido metálico de 1.500 ml de capacidad.
Las que saben más que yo dicen que es mejor uno de silicona, yo no tenía pero así veis que con uno rígido también se puede.
Eso si, con el otro es mucho más sencillo de desmoldar.

ELABORACIÓN:

Comenzamos con la mousse.
 Echamos en un cazo el melocotón troceado con el almíbar en un cazo , calentamos para que se deshaga un poco el melocotón y trituramos. Dejamos templar.
En un cuenco ponemos el zumo o el agua y desleimos la harina de trigo. Agregamos los huevos y la yema y mezlcamos con unas barillas.
Mezclamos con el melocotón  y el almíbar triturado en el cazo, a fuego medio y sin dejar que se pegue al fondo hasta que espese. 
Dejamos enfriar.



Pasa elaborar la mousse en un bol con agua muy, muy fría ( mejor agua con hielo) echamos las hojas de gelatina una a una para que no se peguen y se hidraten.
¿Porqué con agua fría? Con ello conseguiremos que una vez que se ablanden no se deshagan en el agua.

Vemos que son unas hojas como si fuesen de plástico, al contacto con el agua fría se van ablandando hasta que quedan muy manejables.
Calentamos en un cazo unos 40 ml de zumo de melocotón, cogemos las hojas de gelatina del agua fría y escurrimos en la mano apretándolas.
Las incorporamos al zumo caliente y removemos con las barillas hasta que se deshagan completamente.
Echamos al cazo la crema pastelera y volvemos a mezclar todo. Que se integre bien una preparación en la otra.
Mientras esto se enfría montamos la nata bien fría incorporando el azúcar cuando vaya montado.


Llega el momento de mezclar la nata montada con la preparación de la crema pastelera y la gelatina que también ha de estar fría para que la nata no baje.

La iremos añadiendo poco a poco y mezclando con una espátula con movimientos envolventes.


Hasta que esté completamente mezclado.




Una vez preparada la mousse cogemos el molde que ha de estar perfectamente limpio y le pasamos un papel de cocina con aceite de girasol por todo el interior del molde, que no se os quede ningún rincón sin darle con el aceite sino no desmoldará bien.

Llenamos el recipiente con la mousse pensando que tenemos que dejar cabida para la gelatina y que lo que queremos es que flote.
He repartido la mousse con una cuchara de salsa para distribuirla bien por todo el molde.
Una vez puesta la mousse le damos unos golpes al molde en la mesa de trabajo y movemos un poco hacía los lados para que se reparta del todo y quede uniforme.

Nota:
Yo lo he llenado hasta la mitad, tendría que haber puesto un poco menos todavía para que luego al desmoldar la capa que ahora queda bajo, la tendremos arriba y quede con una buena capa de gelatina, pero que me deje cabida para que la base  también la tuviese , por lo menos de medio centímetro y casi no tenía o no se apreciaba al desmoldar.

Me ha sobrado preparación de mousse que he repartido en tres vasitos, no os los enseño porque se comierón nada más enfriarse..

Metemos el molde con la mousse en la nevera de 4 a 5 horas tapado con papel film pero mejor dejarlo toda la noche.



Y llegamos al paso flotatina.
Ponemos en un cuenco con agua con hielo las hojas de gelatina para que hidraten.
En un cazo calentamos 50 ml del zumo de manaza hasta que se deshagan completamente y a continuación lo incorporamos al resto del zumo mezclándolo bien.
Dejamos enfriar, cuidado, no meter en la nevera para que no cuaje, pero si ha de estar a temperatura ambiente, si estuviese caliente nos desharía la mousse. ( que es lo que me ha pasado a mi un poco, pero os digo también como lo he solucionado)



Antes de echar el zumo con la gelatina separamos con los dedos y con cuidado la mousse de las paredes del molde, pudiéndonos ayudar con una espátula.
Esto nos será más fácil de lo que creemos por que hemos puesto el aceite en el molde.
Con la ayuda de un cazo echamos el zumo y  vamos separando la gelatina con la espátula  para que entre por los lados y se vaya al fondo.

Al ver que se me deshacía un poco la mousse, solo puse una fina capa de gelatina.
Metí en la nevera de nuevo para que enfriase, esta vez en el congelador una media hora y deje que esa fina capa se formase.



Al enfriarse volví a sacar, otra vez separé  la mousse y la fina capa de gelatina de las paredes del molde , esta vez mucho más fácil que la anterior por la gelatina y de nuevo a echar el resto de  la gelatina hasta que esta vez no se deshizo y flotó, vaya que si flotó.




Como veis llene del todo el molde y no me dejó una vez fría volver a poner un poco más para formar la base de gelatina, pero como muchas cosas en la cocina la primera vez se aprende y la segunda ya sale mejor.


Para desmoldar mejor dejar toda la noche en la nevera, yo lo acabé por la mañana temprano y la enfrié en el congelador porque la quería para la comida.


Para desmoldar en un cacharro grande que nos quepa nuestro molde dentro, echamos agua caliente e introducimos el molde  sin soltarlo no nos vaya a entrar líquido en la gelatina y dejamos 3 ó 4 segundos para que la gelatina se separe del molde, segundos solo, eh, no se nos vaya a deshacer.

Intentamos desmoldar en nuestra fuente de servir y si no lo conseguimos volvermos a introducirlo en el agua caliente otros segundos.

Yo lo desmoldé al cuarto intento, pero como veis quedo genial.



Y ya en la fuente lo tenemos listo para consumir, pero mejor meterlo en la nevera por lo menos una hora más para vuelva quedar firme y frío , que no le afecte el calor del desmoldado.



Perdón, perdón por el rollo que os he metido pero quería que para las que no lo han hecho todavía les quede claro y explicado mis fallos para que  no los cometan.

Y aquí tenéis el corte.

Como no, hay que enseñar el corte sino como os aseguro que ha flotado???



Como véis la mousse suaveeeeeeeeeeeeeee y fresco.
La mezcla de gelatina de manzana y el sabor del melocotón sencillamente delicioso.


Muchísimas felicidades a mis compañeras por nuestro aniversario y que cumplamos muchos más.

martes, 25 de abril de 2017

Redondo de ternera con guisantes glaseados a la mostaza





Esta receta es una de mis colaboraciónes al calendario que todos los años  reparte  Expert por navidad en muchas de sus tiendas.
Cada año encontramos 12 recetas la mayoría típicas de nuestra gastronomía y otras que aunque no son españolas debido a la mezcla de culturas y que cada vez más las vemos en nuestros restaurantes y casas de comidas se han hecho ya habituales en nuestras cocinas.
Tampoco os debéis perder el reverso de cada receta ya que cada año se dedica a un tema en concreto, como los cupcakes, las galletas, salsas, pates, etc...

En este caso y para quien no ha llegado a conseguirlo os dejo la receta de este redondo con guisantes glaseados a la mostaza que estaba exquisito.

Y ahora la receta.

INGREDIENTES:
  • Un redondo de ternera de 1.500 gramos.
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • Unas ramitas de romero.
  • Sal y pimienta molida.
  • 200 ml de vino tiento.
  • 250 gramos de guisantes frescos o congelados.
  • Una cebolla. ( si son chalotas tres o cuatro)
  • 50 gramos de mantequilla.
  • Un diente de ajo.
  • Dos cucharadas soperas de mostaza de Dijon.
  • 150 gramos de crema fresca o nata.

ELABORACIÓN:

Espolvoreamos la carne con sal, pimienta y romero y si encontramos una redecilla de hilo la metemos dentro y atamos ambos extremos, pero no es imprecindible el hacerlo.
En un recipiente que luego podamos meter en el horno con un poco de aceite de oliva doramos la carne por todos lados.



Al dorar la carne por todos lados la sellamos, de esta manera todos los jugos quedan en su interior y no resultará seca.



Precalentamos el horno a 220 grados.
Este paso que hago ahora no es imprescindible, si no tenéis bolsa de asar no importa pero es bueno tener en la cocina ya que nos permite asar dejando en este caso la carne con todo su jugo y mucho más tierna.

Una vez dorada, metemos la carne en la bolsa junto con la mitad de  el jugo que haya en la sartén ,( la otra mitad lo reservamos para la salsa ) añadimos el vino y cerramos la bolsa.
Si no la tenemos, echamos el vino tinto por encima y un poco de agua, tapamos la carne con papel de aluminio para que forme una tapadera o bien si tenemos una tapadera de cristal de pirex o similar.

Yo lo he hecho de esta manera porque no tengo cocotte, pero las que tengaís la suerte de poseerla esta es una receta perfecta para  darle uso.
También nos valdría una de barro con tapadera, pero yo aparte de taparla la sellaría con una masa de harina y agua, que se quede como una plastelina y con ella sellaremos la tapa a la cacerola.



Metemos al horno y como hemos dicho con el horno precalentado a  220º lo tendremos 15-20 minutos.

Apagamos el horno y sin sacar la fuente con la carne de el lo mantenemos unos 25 minutos más.
No abrir el horno para que no se vaya el calor y acabe la cocción.

Mientras la carne está en el horno hacemos la guarnición.
En un cazo o sartén derretimos la mantequilla junto con  la cebolla o chalotas y el ajor picados.
Una vez dorado añadimos  un poco del jugo del asado que teníamos reservado y dejamos que reduzca.
Añadimos la mostaza, la nata, la sal y la pimienta.
Cuando esté reduciendo incorporamos los guisantes congelados, si son frescos mucho mejor.
Los rehogamos unos minutos que va a depender del grosor de los guisantes, tapamos y reservamos fuera del fuego.

Cortamos la carne  en lonchas finas y acompañamos de los guisantes y si os gusta un poco de moztaza de dijón.



Ya veís que es una  receta sencilla y que seguro gusta a todos.